<?xml version='1.0' encoding='UTF-8'?><?xml-stylesheet href="http://www.blogger.com/styles/atom.css" type="text/css"?><feed xmlns='http://www.w3.org/2005/Atom' xmlns:openSearch='http://a9.com/-/spec/opensearchrss/1.0/' xmlns:georss='http://www.georss.org/georss' xmlns:gd='http://schemas.google.com/g/2005' xmlns:thr='http://purl.org/syndication/thread/1.0'><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843</id><updated>2012-02-19T04:21:18.698+01:00</updated><title type='text'>George Harvey, blog- novela</title><subtitle type='html'>Igual que en los siglos XIX y XX las novelas se editaban por entregas en periódicos y revistas (Dumas, Dostoievski, Mann, Chejov) esta novela se publicará semanalmente. Tiene una ventaja sobre el papel; la inmediatez con la que los lectores podéis ir haciendo comentarios me ayudará a hacer mejor mi obra creativa y el diálogo entre novelista y lector será más rápido y fluido. Sin más, espero que os guste.</subtitle><link rel='http://schemas.google.com/g/2005#feed' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/posts/default'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default?max-results=100'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/'/><link rel='hub' href='http://pubsubhubbub.appspot.com/'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><generator version='7.00' uri='http://www.blogger.com'>Blogger</generator><openSearch:totalResults>60</openSearch:totalResults><openSearch:startIndex>1</openSearch:startIndex><openSearch:itemsPerPage>100</openSearch:itemsPerPage><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4556502741037130057</id><published>2011-12-15T17:15:00.000+01:00</published><updated>2011-12-15T17:18:15.929+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>El cielo estaba cubierto por las nubes cuando salió aquella tarde. Aunque no le apetecía descansar, debía volver pronto a la corte para hacerlo. Quería empezar con buen pie la relación con su nueva maestra, y el mejor modo de conseguirlo era haciéndole caso. No podía notar a la mañana siguiente que no había descansado lo necesario. Mientras se dirigía al mercado por tercera vez en aquel mes, revivió el momento en el que ella se le había acercado. Desde el primer momento se había visto impresionado por su manera tan dura de ser, completamente distinta a la de Frat, que había sido para él el padre que no había tenido. Sin embargo, Hellen le había tratado de una forma un tanto grotesca y altanera a su parecer. Solo esperaba ganársela con el tiempo y demostrarle la suerte que había tenido cuando al haber sido la elegida para cuidar su formación.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se respiraba el mismo ambiente de siempre en el mercado. Las personas iban y venían de un lugar para otro, alocadas, como si les fuese la vida en ello, como si en cualquier momento los artilugios fuesen a desaparecer de su vista, perdiendo la oportunidad de comprarlos. Aquella misma tarde, antes de partir, George había recibido una pequeña ayuda económica para adquirir lo que le fuese a hacer falta en la corte. Se había asegurado primero de hacerse con otro traje antes de marchar al mercado, donde decidió que compraría lo justo y necesario, sobre todo vestimenta y objetos domésticos. Esta vez le costó algo más encontrar el puesto que buscaba. Siempre que había acudido a aquel lugar había centrado su atención en las armas y otros productos de mayor interés que los que ahora necesitaba, los cuales habían sido siempre tarea de su madre. Apenas gastó la mitad del dinero que había recibido. Su camino de vuelta le obligó a pasar entre los puestos de espadas, lanzas, arcos y demás artículos de guerra. Recordaba alguna de las caras de los vendedores, a los que saludó. Cuando pasó por las espadas, observó que la persona que le había atendido en la anterior ocasión no se encontraba allí. En su lugar se encontraba un hombre joven con cara de despistado. Mantenía la mirada perdida en la lejanía. Aquello le resultó realmente extraño. Por lo general, los comerciantes eran siempre los mismos, ya que el negocio les pertenecía a ellos. En raras ocasiones enviaban a atenderlo a algún pariente. Sin embargo, la persona que ahora dirigía aquel puesto no guardaba relación alguna con su anterior dueño. Ni siquiera había un rasgo que pudiera identificarle con el hombre que le había atendido. Muy pronto comprobó que no se le parecía ni en el modo de ser. Al contrario que su antiguo dueño, la persona que ahora regentaba el negocio era muy nerviosa y asustadiza. Por el contrario, el hombre que había conocido hacía unas pocas semanas se había mostrado desafiante y su comportamiento había llegado a ser insultante. Intentó recordar la conversación que habían mantenido…cayendo en la cuenta del grave error que había cometido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4556502741037130057?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4556502741037130057/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4556502741037130057' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4556502741037130057'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4556502741037130057'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/12/capitulo-13-continuacion.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3076406531896341388</id><published>2011-11-22T17:49:00.000+01:00</published><updated>2011-11-22T17:50:00.897+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>Observó durante unos segundos el grupo de maestros, no tardando en reparar con la figura de su nueva maestra. Le bastó con comparar a las dos mujeres que se encontraban en aquel lugar para saber cual era: intentaba mantener la compostura aunque se le notaba más afectada que a su otra compañera.&lt;br /&gt;El hombre esperó a que los cuchicheos y murmullos cesasen y continuó:&lt;br /&gt;-A partir de este momento quedas subordinado a tu nueva maestra. Tómala como modelo y llegarás a ser el caballero que la corte necesita. Nos eres muy importante, George.&lt;br /&gt;Sin pretenderlo su vida estaba ahora sujeta a dos personas que ejercían la función de un padre y una madre: John Leravy, su capitán; y Hellen Collingham.&lt;br /&gt;-Doy por concluida esta ceremonia. Esperamos que tu nueva vida en la corte sea instructiva y placentera.&lt;br /&gt;Los demás miembros de la mesa que habían presidido el acto, se levantaron y siguieron al que después George descubrió que se llamaba Philip Weir, aquel que le había enviado la carta que le informaba de que había superado la prueba y que había sido nombrado consejero. Juntos desaparecieron por la parte trasera de la sala. Los maestros y demás personas que formaban parte de la corte se levantaron también y fueron desalojando la sala. A continuación les siguió la gente de la ciudad que había acudido aquella mañana a presenciar la ceremonia. Una de las personas de la corte se separó del grupo y se dirigió hacia el: era su nueva maestra. Caminaba con una pequeña sonrisa y paso decidido. A pesar de su porte juvenil, –no tendría más de treinta años- imponía respeto. El hecho de que no se mostrase seria hizo que se sintiese algo más cómodo. Su estatura era similar a la suya. Tenía los ojos del mismo color que se pelo: castaños. Y al igual que él portaba una espada que pendía de su cinto.&lt;br /&gt;-Como ya sabes soy Hellen Collingham, tu nueva instructora – le dijo mientras le daba la mano-. Comenzaremos mañana con la instrucción. Esta tarde sería bueno que aprovechases para descansar, mañana te espera un día muy duro, te lo aseguró. Acabas de recuperarte de una dura misión y necesitas coger las máximas fuerzas posibles si quieres aguantar el ritmo de los entrenamientos. Empezaremos con una parte más teórica para acabar con el manejo de las armas. Para ser más exacta, empezaremos con el aprendizaje de las costumbres y modales. Creo que te vendrá muy bien, puesto que no sabes ni cómo saludar a una mujer que se encuentra por encima de tu rango.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al momento, su cara se enrojeció y deseó salir corriendo de allí. A pesar de que desconocía por completo cuales eran esos modales y costumbres a las que se había referido, se dio cuenta de que había metido la pata al haberla tratado como si fuera su hermana. Ella le había tendido la mano no para que la estrechase simplemente con delicadeza, como lo había hecho, sino para que actuase de una manera que el desconocía. Se arrepintió de que Frat no le hubiese enseñado aquellas maneras de comportarse. Él siempre se había mostrado reticente a aprender aspectos que le habían parecido estúpidos, lo cual había terminado por lograr que su antiguo maestro se centrase en otros aspectos más prácticos. Ahora era cuando empezaba a valorar aquella enseñanza aparentemente nimia.&lt;br /&gt;-Por cierto -le dijo mientras se daba la vuelta para salir de la estancia-, bienvenido a la vida monótona.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3076406531896341388?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3076406531896341388/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3076406531896341388' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3076406531896341388'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3076406531896341388'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/11/capitulo-13-continuacion_22.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2945189078699833798</id><published>2011-11-21T17:48:00.001+01:00</published><updated>2011-11-21T18:27:34.359+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>-Bienvenido, George, a esta ceremonia –le dijo mientras le miraba fijamente. Te encuentras hoy aquí, delante del consejo real de la corte, que ya ha decidido quién será a partir de este día la persona encargada de guiarte en esta nueva etapa de tu vida que comienza.&lt;br /&gt;Para George, se trataba de algo más que una nueva etapa, se trataba más bien de una nueva vida, como si naciese de nuevo.&lt;br /&gt;-Será la encargada de enseñarte todo lo que debes saber y de hacerte mejorar, convirtiéndote en un miembro digno de esta gran familia -continuó.&lt;br /&gt;¿Acaso no lo era ya? Había demostrado su valía en su primera misión, en la que había estado de dejarse la vida por la corte. Al parecer, aquello no había sido suficiente. Sin parientes cercanos, más le valía ser admitido pronto en una nueva familia.&lt;br /&gt;Se hizo un silencio incómodo. Un sirviente vestido de forma muy elegante atravesó el pasillo portando consigo un pergamino enrollado y sellado y se lo tendió al hombre que dirigía la ceremonia. Con mucha calma, quitó el sello y lo desenrolló. Al parecer todo iba a concluir mucho antes de lo que había previsto. Entendía que Frat no le hubiese dicho nada: no había nada que decir o explicar.&lt;br /&gt;-En nombre de este consejo –comenzó a leer-, me complace informarte que, con motivo de tus cualidades demostradas en la prueba de admisión y en la realización de tu primera misión, se te ha asignado como guía en tu nuevo periplo en la corte –levantó la mirada de la hoja dirigiéndola al grupo de maestros- a Hellen Collingham, que será la encargada tu adiestramiento desde este mismo instante.&lt;br /&gt;Se escucharon murmullos entre la gente del pueblo que había asistido al acto. Cualquiera hubiese apostado que iban a encomendar la tarea de formarle a un varón, debido al número tan elevado de hombres en el grupo y las pocas posibilidades que había de que le tocase una maestra. El más sorprendido era George. Si tal y como opinaba, tanto la prueba como la misión las había realizado superando las expectativas, lo más lógico es que se nombrase a un maestro para cuidar su formación. No porque una mujer no pudiese hacerlo igual de bien o incluso mejor, sino porque los varones, desde siempre, habían sido más dados al combate y la enseñanza en la corte. Le daba la sensación de que le habían asignado una niñera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2945189078699833798?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2945189078699833798/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2945189078699833798' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2945189078699833798'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2945189078699833798'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/11/capitulo-13-continuacion_21.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8269716392422858777</id><published>2011-11-03T11:19:00.000+01:00</published><updated>2011-11-03T11:53:47.791+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>No tuvo apenas que esperar a que las puertas se abriesen. Una voz - que supuso que provenía de uno de los guardias que se encontraban dentro de la gran sala – anunció su nombre. Fue anunciado como mensajero oficial de la corte, recién admitido. También se hizo mención al primer cometido que había realizado con éxito. Con caminar dubitativo entró en la sala y fue acercándose al centro de la misma, situándose a la vista de todos los asistentes a la ceremonia. Observó que la habitación había dado un vuelco completo en comparación a como él la recordaba. Había sido acondicionada para la ocasión con telas de todo tipo y color que decoraban las paredes. La mesa principal, que el día de la prueba se había encontrado a su derecha, estaba ahora en frente de él. Las rejas que por entonces habían custodiado a los drenks habían desaparecido, aunque se podían apreciar los huecos en la pared que indicaban que realmente una vez estuvieron allí. Habían acudido un gran número de asistentes. Recorrió con la vista la mesa principal descubriendo al jefe del consejo que el día de su prueba había estado en esa misma sala. También encontró a John Leravy, su capitán. En cuanto al resto de miembros de aquella mesa, era la primera vez que los veía. A su izquierda se encontraba un grupo de personas de la corte, que a juzgar por sus uniformes, debían ser los maestros. Destacaban sobre todo los hombres, aunque también había dos mujeres. En total podría haber unos treinta. Todos le observaban fijamente, observando sus movimientos, su porte, su actitud. Además, en la sala había también un buen número de guardias y, para su sorpresa, algunas personas de la ciudad que habían acudido allí a presenciar el acto. Recordó entonces que Frat le había dicho en una ocasión que la ceremonia estaba abierta al público, ya que la entrada de un individuo en la corte suponía la entrada en una forma de vida dedicada por completo a la protección y servicio de la sociedad. Por eso acudían personas interesadas en saber qué tipo de personas admitía la corte. Buscó con la mirada a su antiguo maestro, pero no le localizó. Seguramente había decidido no acudir para evitar problemas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Desconocía por completo cómo se llevaba a cabo la ceremonia. Frat no había querido detallarle nada porque quería se mostrase a los miembros de la corte tal y como era, que fuese él mismo. Por fin, el hombre que al parecer se encargaba de controlar el transcurso de la ceremonia, se levantó de su asiento y se dirigió a George.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8269716392422858777?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8269716392422858777/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8269716392422858777' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8269716392422858777'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8269716392422858777'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/11/capitulo-13-continuacion.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-73586722152817468</id><published>2011-10-27T10:58:00.002+02:00</published><updated>2011-10-27T12:26:00.972+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>Pudo comprobar que vivía realmente en un lugar demasiado grande, le iba a costar hacerse al entramado de pasillos y escaleras que surcaban el edificio, seguro que más de una vez debería pedir ayuda a las personas que, como Nolwain, había distribuidas por la corte para atender a sus residentes. Se quedó asombrado con la gran cantidad de libros y archivos que se guardaban en la biblioteca, y decidió que más de un día acudiría a esa fuente de saber a pasar el tiempo, durante sus ratos libres. Siempre y cuando, eso sí, aprendiese a leer. Su madre nunca había sabido leer y escribir, al igual que su padre, por lo que durante aquellos años le había sido imposible aprender aquello que aprendido con Frat que era fundamental para su vida, y más ahora que había entrado en la corte. Le pediría a su maestro que le enseñase, aunque temía que se viese decepcionado por su ignorancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando acabaron de visitar la mayor parte de las estancias, apenas quedaban unos minutos para que diese comienzo la ceremonia. Apresuradamente se dirigió acompañado por Nolwain a una sala de espera que resultó ser aquella en la que había estado esperando los momentos previos a realizar la prueba. Seguía siendo tal y como la recordaba: una habitación de pequeñas dimensiones en la que había un par de bancos de madera pegados a la pared. Igual que la vez anterior, no fue capaz de sentarse ni siquiera un instante. Estaba bastante nervioso, quizá menos que la otra vez, y no era capaz de permanecer de pie sin moverse de un lado para otro. Según entraron en la sala, Nolwain se retiró para atender sus labores y se quedó solo, ya que los dos guardias actuaban como dos estatuas que hubiesen estado siempre allí, inmóviles.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-73586722152817468?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/73586722152817468/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=73586722152817468' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/73586722152817468'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/73586722152817468'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-13-continuacion_27.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-9045378463312650081</id><published>2011-10-25T13:39:00.001+02:00</published><updated>2011-10-25T13:40:45.288+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 13 (continuación)</title><content type='html'>A la mañana siguiente se despertó un tanto confuso. El sueño de aquella noche le había dejado aturdido: parecía como si realmente él lo hubiese vivido, como si hubiese estado allí contemplando lo que sucedía. La ceremonia se celebraría a media mañana, y al día siguiente comenzaría su nueva etapa como pupilo en la corte. Se preguntaba si era posible que Frat no le hubiese enseñado todo lo que podía aprender. A lo mejor cabía la posibilidad de que su entrenamiento se acortase debido a la instrucción que ya había recibido. Aprovecharía el tiempo libre que tendría por la tarde para ir a comprar de nuevo al mercado. No tardó mucho en estar cambiado y listo para dar una vuelta por la corte. Había pensado que le pediría a Nolwain que le llevase por el edificio, mostrándole todos los lugares que le fuesen posibles. Enseguida se encontró con él. Como ya le había dicho el día anterior, tenía designada aquella zona, así que no le resultó difícil dar con el joven.&lt;br /&gt;-Buenos días Nolwain.&lt;br /&gt;-Buenos días Señor, ¿qué tal ha dormido?&lt;br /&gt;-Muy bien –le mintió. Oye Nolwain, ¿podrías enseñarme el edificio? Estoy totalmente perdido.&lt;br /&gt;-Oh, sí claro –le respondió el chico. Sígame, tenemos un largo tiempo por delante.&lt;br /&gt;Nolwain echó a caminar mientras George le seguía detrás. Se fijo durante unos momentos en él: mediana estatura, pelo castaño no muy largo, delgaducho, caminar alegre…parecía disfrutar su vida en la corte ahora que acababa de empezar. Se imaginó a sí mismo realizando aquellas labores y enseguida cayó en la cuenta de que no sería capaz de trabajar allí como sirviente. Aunque digna, le parecía una vida dura. Él siempre había soñado con batallas, guerreros…seguramente Nolwain también, y sin embargo, se veía obligado a desempeñar otra tarea muy distinta, aunque impregnada de aquel ambiente. Aún así parecía disfrutar de veras.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Le enseñó el comedor, el campo de entrenamiento - donde pudo observar a un buen número de guerreros practicando con las armas -, las caballerías, que aunque ya las había visitado varías veces, no las conocía a fondo. Le presentó a varias personas que trabajaban allí en la corte, la mayoría chicos jóvenes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-9045378463312650081?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/9045378463312650081/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=9045378463312650081' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/9045378463312650081'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/9045378463312650081'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-13-continuacion.html' title='Capítulo 13 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3671731068970743834</id><published>2011-10-22T18:12:00.001+02:00</published><updated>2011-10-22T18:47:26.506+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 13: Una nueva vida</title><content type='html'>Salió de casa y se encontró con que el día estaba prácticamente oscuro, como si hubiese sido siempre de noche. Se encontraba en un sitio conocido para él, apenas unos matices distintos a como el lo recordaba. En la lejanía oyó el correr de una persona y una especie de galopar más lejano. A los pocos segundos descubrió a un hombre muy parecido a él que corría alocadamente, presa de un profundo terror. Cuando se acercaba a la casa, el hombre gritó el nombre su madre. Al poco rato apareció una mujer muy guapa, su madre, pero mucho más rejuvenecida. Llevaba a un bebé en brazos, cuidadosamente, como temiendo que se le fuese a caer. No entendía nada. George se dirigió a ella preguntándoles que sucedía, pero su madre no parecía oírle. Le habló más alto, hasta acabar gritando, pero nada: la mujer ni se inmutaba. Enseguida el hombre, que intuyó que sería su padre le dijo algo a su mujer y ambos se dirigieron a la parte trasera de la vivienda. Se escuchó el relinchar de un caballo y al poco tiempo ambos salieron montados sobré el animal, cabalgando. Se perdieron en la lejanía. Muy pronto los sonidos que había escuchado lejanos, se acrecentaron y aparecieron unas bestias horribles y muy extrañas, con cuerpo de minotauro y extremidades de leopardo. Mantuvieron la vista fija en la casa. Su mirada se clavó en George, pero no parecían percatarse de su presencia. De nuevo se echaron a la carrera, seguramente persiguiendo al caballo que hacía unos instantes había huido de allí. Los acabó perdiendo de vista, pero de pronto, su cuerpo se transportó para ir a parar a un camino que también reconoció. Se trataba de aquel que conectaba su casa con la ciudad. Apenas tardó en volverse a oír el cabalgar de un caballo. Aparecieron sus padres. Sin embargo, el hombre hizo parar al caballo y se paró, dirigiendo unas palabras a su mujer. Ella no parecía estar de acuerdo. Negaba con la cabeza. El marido se alejó de ella y del bebé y se escondió en el bosque. La mujer lloraba y gritaba, pero al final, tras una orden de su esposo, cabalgó de nuevo y desapareció. Un drenk adelantado al resto apareció y se detuvo, como sospechando algo. Daba la espalda al bosque. Aprovechando la distracción, Johan salió de entre la espesura y se lanzó contra la criatura, clavándole un largo puñal. Esta no pudo evitar la embestida y cayó atravesada. Llegó el resto del grupo y sacaron sus armas, dispuestos a acabar cuanto antes con aquel individuo. Apenas pudo oponer resistencia. Su fuerza y experiencia eran insignificantes comparadas con las de aquellos seres. Al final, cayó atravesado.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George se despertó de golpe sentándose sobre la cama. Estaba empapado de sudor y la respiración se le entrecortaba. Pasó unos minutos en aquella posición, intentando calmar la tensión que tenía, pero le resultaba imposible. Tuvo que pasar un buen rato hasta que se echase para atrás, lentamente, quedando tumbado. Se paró a reflexionar lo que acababa de sucederle. ¿Qué era lo que había llevado a los drenks a atacar a su padre? ¿Había sido todo aquello una mera coincidencia, o sabían de sus salidas al anochecer para cortar leña? No era capaz de encontrar una respuesta a ninguna de aquellas preguntas. Dio unas cuantas vueltas más al asunto y acabó por dormirse de nuevo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3671731068970743834?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3671731068970743834/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3671731068970743834' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3671731068970743834'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3671731068970743834'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-13-una-nueva-vida.html' title='Capítulo 13: Una nueva vida'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6449001469405320559</id><published>2011-10-21T10:47:00.000+02:00</published><updated>2011-10-21T10:48:26.200+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (final)</title><content type='html'>El chico le abrió la puerta e hizo el ademán de marcharse.&lt;br /&gt;-Perdona, ¿cómo te llamas?- le preguntó George antes de que pudiera irse.&lt;br /&gt;-Nolwain, señor-le contestó.&lt;br /&gt;-¿Vives también aquí, en la corte?&lt;br /&gt;-Así es, señor, en la zona reservada a los sirvientes.&lt;br /&gt;-Entiendo- le dijo George-. Entonces supongo que nos veremos más de una vez.&lt;br /&gt;-Por supuesto- asintió el joven-, siempre estoy rondando por esta zona, ya que es la que me corresponde.&lt;br /&gt;-Muy bien Nolwain, encantado de conocerte.&lt;br /&gt;-Igualmente, señor.&lt;br /&gt;Cuando el chico se hubo retirado, George entró en la habitación y cerró la puerta. Permaneció durante unos instantes contemplando la que a partir de ahora iba a ser su nuevo cuarto. Las paredes eran de piedra, mientras que el suelo de madera. Pegada a la pared del fondo había una cama y al lado, una pequeña mesa de madera sobre la cual se encontraban un par de velas apagadas. Una ventana situada a su derecha permitía la entrada de una gran cantidad de luz que alumbraba toda la estancia. También había un armario bastante grande junto a la pared, en frente de la cama, así como un escritorio acompañado de una silla a la izquierda de la puerta. Sin perder más tiempo, se quitó el uniforme, lo guardó en el armario hasta entonces vacío y se metió en la cama. Apenas tardó unos segundos en dormirse. Estaba agotado. Había pasado mucho tiempo montado a caballo, cabalgando, por lo que le dolían las piernas. Tenía los brazos todavía un tanto agarrotados con motivo de la tensión acumulada. Había sido una jornada muy dura, y una jornada para olvidar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6449001469405320559?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6449001469405320559/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6449001469405320559' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6449001469405320559'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6449001469405320559'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-final.html' title='Capítulo 12 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4180457940149780502</id><published>2011-10-19T12:00:00.000+02:00</published><updated>2011-10-19T12:02:59.290+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>Detenidamente, el oficial leyó la carta y después la dejó encima de su mesa. Se quedó pensativo durante unos minutos, como si el contenido de esta le hubiese afectado seriamente.&lt;br /&gt;-No te imaginas la importancia que tiene que hayas llevado a cabo con éxito tu encargo. Si hubieses muerto tal y como pensábamos, el enemigo contaría ahora mismo con una información trascendental para el reino entero. Muchas gracias George-dijo mientras le cogía del hombro-. Ordenaré que te acompañen a tus nuevos aposentos, espero que te complazcan. Aprovecha el día de hoy para descansar, necesitas aclarar la mente para estar preparado mañana para comenzar tu adiestramiento. Me encargaré de avisar al Consejo de que preparen la ceremonia de tu entrada oficial en la corte, que como sabes no se realiza hasta que tiene lugar el traslado definitivo. Si tienes alguna pregunta, no dudes en acudir a mi habitación. Descuidaré mis tareas con mucho gusto por atenderte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras darle igualmente las gracias, George salió de la habitación y esperó a que el soldado que la custodiaba avisase a un sirviente para que este le mostrase su nueva estancia. Decidió que no saldría en todo el día, aprovecharía para descansar tal y como le había aconsejado John Leravy. Además, tampoco tenía mucho que hacer. Iría en todo caso al día siguiente al mercado, por la tarde, cuando hubiese recibido el dinero, a ver si había algo que necesitase comprar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Un chico joven le acompañó hasta la que a partir de entonces iba a ser su nueva habitación. Tendría seguramente su misma edad. Recordó que los sirvientes que había en la corte no tenían que realizar ninguna prueba para ser admitidos. Solía tratarse siempre de gente joven, por supuesto de clase social baja como él, que no teniendo la posibilidad de tener a alguien que les enseñara el uso de las armas para poder realizar las pruebas, se veían obligados a trabajar como sirvientes para así sacar a su familia adelante. Sabía que él hubiera tenido que hacer lo mismo si ni hubiese sido porque tuvo la suerte de ir a dar con Frat. Jamás sería capaz de agradecerle todo lo que había hecho por él. No solo le había abierto una vida llena de posibilidades, además se la había dado al evitar que se quitase la vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ambos se detuvieron ante una puerta de madera, bien cuidada y que tenía dibujado en el centro el escudo de la corte.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4180457940149780502?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4180457940149780502/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4180457940149780502' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4180457940149780502'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4180457940149780502'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion_19.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3095264776324042649</id><published>2011-10-18T19:48:00.001+02:00</published><updated>2011-10-18T19:49:31.035+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>Recorrió el entramado de pasillos y escaleras antes de alcanzar la puerta de entrada a los aposentos de su capitán. Esta vez había un soldado custodiándola.&lt;br /&gt;-El capitán está muy ocupado y me ha pedido que nadie le molesté –le aclaró cuando hizo el ademán de entrar.&lt;br /&gt;-Vengo de cumplir una misión muy importante –le dijo George-. Estoy seguro de que estará dispuesto a desatender durante un momento sus ocupaciones.&lt;br /&gt;-¿Cuál es tu nombre?-le preguntó secamente.&lt;br /&gt;-George Harvey, mensajero oficial de la corte.&lt;br /&gt;Al instante el hombre enmudeció y George pudo observar como su cara se tornaba de un color blanco.&lt;br /&gt;-Eso es imposible, nos llegó la noticia de que los drenks te habían tendido una emboscada y habías muerto.&lt;br /&gt;-Bien, haz que el capitán salga y veremos si eso es realmente cierto.&lt;br /&gt;Pidiéndole que esperase fuera, el soldado entró en la habitación y al cabo de unos segundos apareció acompañado del capitán, el cual se sorprendió si cabe más todavía cuando comprobó que George estaba en perfectas condiciones.&lt;br /&gt;-… ¡George!-logró finalmente decir.&lt;br /&gt;Se había quedado petrificado. Todo parecía indicar que toda la corte había dado por muerto a George, o si no, al menos desaparecido.&lt;br /&gt;-Necesito hablar un momento con usted, señor.&lt;br /&gt;-Pasa, pasa- le dijo el capitán mientras le invitaba a entrar con la mano, todavía un tanto conmocionado.&lt;br /&gt;Una vez se hubo cerrado la puerta el capitán comenzó a hacerle todo tipo de preguntas acerca de su misión. Con mucha calma George fue contándole todo lo que le había sucedido a lo largo de aquella semana tan frenética. Cuando le informó del asesinato de su madre, el capitán volvió de nuevo a asaltarle con cuestiones de toda clase:&lt;br /&gt;-Pero, ¿por qué iban a querer los drenks acabar con la vida de tu madre? ¿Cómo se enteraron de vuestra localización? Perdona George, tuvimos que haber tomado medidas –se disculpó. Estaba claro que el haberte convertido en un miembro de la corte contraía nuevos peligros.&lt;br /&gt;-No hay nada que perdonar-le dijo George negando con la cabeza. La corte no podía haber hecho nada para evitarlo. En todo caso la culpa es mía.&lt;br /&gt;-No lo creas George, estabas fuera de tu hogar llevando a cabo una empresa y era imposible que pudieses enterarte de las pretensiones de esas bestias. Realmente no había nada que hacer. Nadie se lo hubiese esperado.&lt;br /&gt;Antes de que George dijese algo, el capitán le aseguró que recibiría una cantidad de dinero para que pudiera adquirir lo que necesitase en su nueva estancia en la corte. Después, George sacó la carta de su uniforme y se la entregó.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3095264776324042649?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3095264776324042649/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3095264776324042649' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3095264776324042649'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3095264776324042649'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion_18.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-5525432403572444214</id><published>2011-10-17T20:09:00.003+02:00</published><updated>2011-10-19T18:56:10.393+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>George asintió levemente con la cabeza. Apenas tenía fuerzas para moverse. Se encontraba inmerso en un mundo de desánimo y desesperanza. Su vida, si no había perdido ya todo su sentido, se encontraba al menos aparcada. Perder a su padre había sido duro para él, pero en el fondo tampoco le había afectado mucho. Desde que tenía uso de razón había vivido con su madre. Ella siempre le había hablado de él, cómo era, cuanto le había querido durante el poco tiempo que pudo tenerle a su lado, y ello había provocado que se sintiese desafortunado al no haberle podido conocerle y que tuviese deseos de vengarse de los drenks por haberle asesinado. Sin embargo, la muerte de su madre la había vivido muy de cerca. Desde que entró en la corte se había hecho la promesa de que la cuidaría y no dejaría que nada malo le ocurriese, una promesa que no había durado ni un año. Se sentía muy culpable de su muerte.&lt;br /&gt;-No puedes sentirte culpable de la muerte de tu madre –le dijo Frat como si le acabase de leer el pensamiento-. Jamás hubieses pensado que podía correr peligro estando tú fuera de casa, puesto que ¿quién iba a tener algo contra ti o contra ella? Está muy claro que los drenks han sido los artífices de tal atrocidad, pero era imposible que sospecharas de sus intenciones, y aunque lo hubieses llegado a sospechar, nadie podía haberles parado. La corte no hubiera hecho nada si hubieses acudido diciendo que temías por la vida de tu madre, puesto que si tuviesen que colocar un soldado en la puerta de la casa de cada familia que teme un ataque de los drenks, entonces no darían abasto. Además tenías un encargo que cumplir, por lo que no podías quedarte toda la vida esperando en tu casa un posible ataque.&lt;br /&gt;George intentó asimilar las palabras de Frat. Sabía que tenía toda la razón. ¿Qué podía haber hecho él? Nada. Ni siquiera aunque hubiese sospechado del plan de aquellas bestias. En todo caso podría haber obligado a su madre a hospedarse hasta su vuelta dentro de la ciudad, pero era inevitable que ella saliese para realizar sus tareas en el campo. Y cuando el regresase, tendría que trasladarse a la corte dejándola sola. Estaba claro que protegerla siempre hubiese sido imposible.&lt;br /&gt;-Tienes razón –le dijo a su antiguo maestro un poco más animado-. Gracias Frat.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó y salió de la vivienda. Todavía sentía un fuerte dolor que le oprimía, pero ahora, a pesar de todo lo que había perdido, sentía que su vida adquiría un nuevo sentido. Se trasladaría enseguida a la corte y comenzaría allí una nueva vida. Sabía perfectamente que nunca podría olvidar lo que había pasado, pero intentaría que la ira y la desesperación quedasen bien retenidas dentro de sí mismo, controlarlas, ser dueño de su propio ser, como Frat le había enseñado. Sería muy difícil lograrlo, puesto que la ofensa recibida y el daño producido eran muy fuertes, pero merecía la pena intentarlo. Ahora quería vivir.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Por el camino siguió animándose, mientras se acercaba a la corte, que a partir de entonces sería su nuevo hogar, y lleno de nuevas esperanzas, atravesó el portón de entrada, tras haber dejado a Estëlla en las caballerías. Confiaba en que se recuperase cuanto antes del gran esfuerzo que había realizado y que no se resintiese de este. Recordó que todavía no había cumplido su misión: todavía tenía que entregarle a su capitán, John Leravy, el mensaje que el rey Zörthpäk le había entregado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-5525432403572444214?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/5525432403572444214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=5525432403572444214' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/5525432403572444214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/5525432403572444214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion_17.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1170025293352676408</id><published>2011-10-14T10:34:00.001+02:00</published><updated>2011-10-17T17:07:15.556+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>Frat había construido una estructura a base de troncos de árboles que lo sostenía, una especie de camilla. Lentamente fue acercándose. Se arrodilló a la altura de la cabeza de su madre y, apoyando su frente contra la de ella mientras le sujetaba la cabeza con sus manos, se echó a llorar, amargamente. Al cabo de un rato notó unos golpes suaves en la espalda que intentaban consolarle y escuchó la voz de Frat:&lt;br /&gt;- Ánimo chico.      &lt;br /&gt;Aunque aquellas palabras no suponían un gran consuelo para él, eran las mejores que nadie podía haberle dirigido en aquel momento. Frat le dejó que estuviese un rato más junto al cuerpo de su madre, desahogándose. Después, juntos, transportaron el cadáver y lo depositaron con cuidado sobre el suelo en un pequeño claro del bosque. Entonces, valiéndose de unas piedras y unas cuantas ramitas secas, Frat encendió un pequeño fuego y prendió las ramitas. Se dirigió hacia el cuerpo y se dispuso a prender la estructura que lo soportaba. &lt;br /&gt;-Me gustaría ser yo quien lo hiciese-le dijo entonces George.&lt;br /&gt;-¿Te ves con fuerzas?-le preguntó Frat.&lt;br /&gt;-No, pero debo hacerlo igualmente. &lt;br /&gt;Le ofreció a George las ramas y observó como este hacía arder la estructura de madera, prendiédola por cada una de las cuatro esquinas. Pronto el cuerpo comenzó también a arder, levantando un gran fuego. Frat se acercó a su antiguo pupilo y le rodeó con los brazos, dejando que se apoyase sobre su pecho mientras lloraba de nuevo. Estuvieron un rato más contemplando como se consumía el cuerpo y marcharon después a la cabaña de Frat, en silencio, un silencio que no se rompió hasta que, tras haber acabado de comer, Frat se dirigió a George:&lt;br /&gt;-Será mejor que intentes olvidarlo todo cuanto antes George. Por supuesto no quiero decir que no le des importancia a lo que ha sucedido, sino que intentes concentrarte de nuevo en tu trabajo y tu nueva vida. Sabes además que tu madre lo hubiese querido. Puesto que ya nada te ata aquí, deberías trasladarte esta misma tarde a la corte. Seguramente, si informas de lo sucedido, te darán una cantidad de dinero para que puedas comprarte lo que necesites para vivir allí, puesto que no hay nada que puedas rescatar de tu casa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1170025293352676408?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1170025293352676408/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1170025293352676408' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1170025293352676408'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1170025293352676408'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion_14.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4994761874299421305</id><published>2011-10-12T13:57:00.001+02:00</published><updated>2011-10-12T13:59:23.449+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>Sin embargo, no logró incrustársela. Dos fuertes manos le asieron por las muñecas, impidiendo que pudiese quitarse la vida. Giró su cabeza y comprobó quién había sido el artífice de aquella acción: Frat, su antiguo maestro, se encontraba pegado a su espalda, sujetando con sus manos las dos muñecas de George, bloqueando su movimiento. George intentó zafarse de aquellas manos, pero Frat le sujetaba con mucha fuerza.&lt;br /&gt;-¡Déjame Frat, déjame!-gritó desesperadamente intentando liberarse de Frat para llevar a cabo su intención.&lt;br /&gt;-No George, no sabes lo que estás haciendo-intentó convencerle Frat.&lt;br /&gt;-¡Lo sé perfectamente, suéltame!-volvió a gritar George.&lt;br /&gt;Pero Frat no estaba dispuesto a ceder a sus súplicas.&lt;br /&gt;-Tanto tiempo preparándote ¿y todavía no has aprendido a controlar tus emociones?&lt;br /&gt;-Están absolutamente controladas. ¡Suéltame o tendré que acabar contigo!&lt;br /&gt;Estaba fuera de sí por completo. La desesperación y el odio se habían apoderado de él.&lt;br /&gt;-Ahora mismo no eres capaz, sabes de sobra que la ira no es una buena compañera en el combate si no se controla.&lt;br /&gt;Pero George no le hacía caso. En ese momento no era capaz de razonar, la furia le cegaba.&lt;br /&gt;-Eso ya lo veremos.&lt;br /&gt;Y diciendo esto, volvió a intentar liberarse de Frat, el cual, habiendo trazado un plan en su cabeza para acabar con aquella situación, permitió que George lo hiciera, aflojando la fuerza que estaba ejerciendo.&lt;br /&gt;Olvidando cuales habían sido sus primeras intenciones, George levantó su espada y descargando toda su furia en el golpe, se lanzó contra Frat, que no tuvo más que apartarse para evitar el ataque, viendo como George caía de golpe contra el suelo. Todavía rabioso intentó levantarse, pero una fuerte patada en la cabeza se lo impidió, dejándole sin sentido.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Despertó al cabo de unos minutos, tumbado sobre una pequeña cama de madera. Al principio llegó a pensar que todo había sido un horrible sueño y que se encontraba todavía en la corte de Tröi Phae, recuperándose de la misión. Bastó con echar una mirada a la habitación para darse cuenta de aquello que tanto le atormentaba había ocurrido en realidad. Se encontraba mucho más calmado, aunque todavía la ira recorría su cuerpo. La cabeza le daba vueltas, sentía un fuerte dolor. Tenía un pequeño trapo húmedo sobre la frente, el cual le aliviaba un tanto el dolor. Realmente Frat le había golpeado bien. Recordó que hacía un momento había intentado acabar con su propia vida, y agradeció que Frat hubiese estado allí para evitarlo. No era capaz de comprender cómo había podido llegar a aquella situación. Intentó en vano no recordar la imagen de su madre tendida sobre su cama, atravesada por una lanza. De nuevo las lágrimas volvieron a asomar en sus ojos. Intentó calmarse y se levantó de la cama. Salió de la cabaña, descubriendo el cuerpo de su madre. Estaba cubierto por una sábana que lo ocultaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4994761874299421305?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4994761874299421305/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4994761874299421305' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4994761874299421305'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4994761874299421305'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion_12.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1390052322836795558</id><published>2011-10-11T16:31:00.000+02:00</published><updated>2011-10-11T16:35:26.400+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12 (continuación)</title><content type='html'>George se dejó caer sobre el suelo y permaneció un buen rato recuperándose del esfuerzo realizado. Le costaba coger aire y sentía nauseas. El haber estado tanto tiempo en cama le había debilitado y hecho perder parte de la forma que había adquirido con los entrenamientos. Finalmente se levantó, lanzando un silbido al aire. Al cabo de unos segundos se escuchó el trotar de un caballo. Estëlla salió de entre la espesura y acudió al sitio desde el que George la esperaba de pie. George se subió a su montura e inició de nuevo la carrera, esta vez a un ritmo más ligero.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando comenzaba a amanecer pudo por fin divisar las murallas de su ciudad. Suspiró profundamente. Había sido una misión mucho más dura de lo que jamás hubiese esperado. Un olor extraño rodeó el ambiente y le hizo alzar la cabeza, buscando con su mirada la fuente de la cual provenía. Divisó una gran humareda proveniente del exterior de la ciudad. En un primer momento llegó a pensar que se trataría del humo de una hoguera que alguien habría encendido para calentarse durante la noche, pero enseguida descartó esa idea: la idea de que alguien decidiese pasar la noche en el bosque era completamente absurda, sobre todo con los tiempos tan peligrosos que corrían. Hizo que su caballo acelerase el paso. Siguió contemplando la gran masa de humo, llegando ha descubrir unas llamas que salían de algún sitio. Se levantó lo que pudo sobre su montura y contempló la escena, aterrorizado. Su casa se encontraba cubierta por la humareda, la cual apenas permitía distinguirla. Algunas llamas salían todavía de entre la madera, pero se trataba tan solo de pequeños focos, puesto que la vivienda llevaba ya varias horas ardiendo. Clavó sus pies en su caballo y galopó a un ritmo frenético hasta llegar a la puerta trasera. Poco importaba ya que se encontrase o no cansado. En aquel momento, le daba igual cualquier cosa, solo quería entrar y buscar a su madre. A lo mejor había descuidado el fuego preparando el desayuno y no había podido luego apagarlo…a lo mejor. Bajó de su montura cuando todavía esta no se había detenido, desestabilizándose y cayendo de bruces contra el suelo. Se levantó dolorido y corrió hacia la puerta mientras gritaba: “¡Madre, madre!”. Según abrió la puerta, una viga cayó del techo, directa hacia él. Justo en el último momento pudo echarse a un lado y esquivarla, salvando su vida. Comenzó a recorrer la casa, mientras seguía gritando. Llegó a la cocina, pero no descubrió nada que le indicase que el incendio se había producido por un despiste. Entró corriendo en la habitación de su madre, pero esta no estaba allí. La cama, aunque destrozaba, daba signos de haber acogido durante aquella noche el cuerpo de una persona. Cuando ya hubo buscado a su madre por todo el piso de abajo, subió corriendo las escaleras, lo que quedaba de ellas, llegando a su habitación. Allí sobre la que había sido su cama hasta entonces, yacía el cuerpo de su madre, atravesado por una lanza. Gritando desesperadamente corrió hasta la cama y se echó sobre su cuerpo. Con mucho esfuerzo consiguió sacar el arma incrustada del cuerpo de su madre, lanzándola con furia contra la pared. Oyó el resquebrajar de una viga sobre su cabeza y se apresuró a sacar el cuerpo inerte de su madre de allí. Llegó al pisó de abajo y salió de la casa, a tiempo para contemplar como esta se venía completamente abajo. Se dejó de caer de rodillas al suelo, sujetando a su madre con los brazos. Unos gritos desgarradores se oyeron por todo el bosque. Todavía no había alcanzado la mayoría de edad y ya había perdido a su padre y a su madre, ambos asesinados salvajemente. Todo el sentido que había podido llegar a tener su vida, se había esfumado por completo. Cegado por la desesperación, desenvainó su espada, la asió con sus dos manos y la atrajo hacia él, directa a su pecho.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1390052322836795558?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1390052322836795558/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1390052322836795558' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1390052322836795558'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1390052322836795558'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-continuacion.html' title='Capítulo 12 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3130122658170628285</id><published>2011-10-08T11:49:00.002+02:00</published><updated>2011-10-08T12:46:21.087+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 12: El regreso</title><content type='html'>Al contrario que la noche previa a su primera misión, aquella vez si comió en abundancia. Si por la razón que fuese volvía a ser atacado, era imprescindible estar con las fuerzas al máximo, aunque sabía que si le volvían a pillar desprevenido, no tendría igualmente nada que hacer. Como en la anterior ocasión, partió en silencio. Una vez hubo penetrado en el bosque, los nervios afloraron en él. Hacía tan solo una semana que había sido sorprendido y atacado por los drenk, saliendo con vida gracias a las destreza de su caballo, y ya estaba de nuevo inmerso en la oscuridad de dicho paraje. Debía mantener la calma y estar atento a cualquier ruido. Procuraba ir por las zonas menos espesas, aunque sabía que ello supondría alargar su cometido. Sin embargo, prefería salvar su propia vida. La primera mitad del trayecto transcurrió sin problema alguno. De vez en cuando se escuchaba el aullido de algún lobo o el aletear de un pájaro, pero nada que le resultase extraño. Hasta que percibió algo que no le gustó nada. Se descolgó el arco de los hombros, lentamente, procurando hacer movimientos ligeros. Sacó una flecha del carcaj y la colocó sobre el arco. Con dos dedos llevó la flecha hacia atrás, tensando la cuerda, apuntó cuidadosamente y disparó en dirección a unos altos arbustos. Casi al instante se escuchó un ligero grito que le indicó que estaba en lo cierto: no estaba solo. Ahora tocaba correr. Espoleó a su montura lo más rápido que le permitieron sus piernas. Esta, reaccionó de inmediato, comenzando a galopar. Al mismo tiempo, surgió de entre la espesura un grupo de drenks similar al que le había atacado la vez anterior. Comenzaron a perseguirles poniendo todo su empeño, como el leopardo que persigue a su presa. En poco tiempo, aquello se convirtió en una verdadera persecución. Los drenks comenzaban poco a poco a acercarse peligrosamente. Justo cuando una de aquellas criaturas se disponía a saltar sobre uno de los lomos de Estëlla, George la hizo girar, bruscamente pero con agilidad, evitando la embestida, que lanzó un rugido de rabia. Por primera vez en toda la persecución, una flecha pasó silbando muy cerca de George, que hizo un ligero movimiento hacía abajo con la cabeza, como si el proyectil fuese a alcanzarle. Los drenks se acercaban cada vez más. George, al igual que su caballo, comenzaba a agotarse, llevaban un buen rato manteniendo la persecución y sin embargo no habían conseguido alejar a los drenks. Acabarían atrapándoles si no tomaba otra decisión. Comenzó a dirigirse hacia la zona de mayor espesura del bosque, y aprovechando la ligera ventaja que todavía mantenían con aquellas bestias, decidió parar y bajarse de su montura, escondiéndose tras unos matorrales. Le dio una palmada en el lomo, haciendo que se alejase de su posición. Enseguida se volvió a escuchar el correr de los drenks. George se había asegurado de encontrar un buen escondite, bien tapado, por lo que confiaba en que les fuese muy difícil dar con él. Pero los drenks, por el hecho de ser como animales, tenían desarrollado un buen olfato. Se pararon cuando dejaron de oír el galopar de su caballo y comenzaron a rastrear el ambiente. George sabía que no podría quedarse escondido durante mucho más tiempo, así que optó por otra opción distinta a la de quedarse simplemente agazapado. Iba a tratarse con toda seguridad de su única oportunidad para salir vivo de allí. Repitiendo el mismo gesto, sacó una flecha, la colocó en su arco, tensó y soltó. Inmediatamente, el drenk más cercano a su posición, cayó al suelo atravesado por una certera flecha. Al instante, los cuatro drenks que quedaban se giraron hacia el lugar donde yacía su compañero. Alarmados, sacaron sus armas. Dos flechas más volvieron a silbar, en apenas unos segundos, de manera consecutiva, alcanzando a otras dos bestias que cayeron también atravesadas. Fue entonces cuando los dos drenks que quedaban descubrieron dónde se escondía George. Este, sin perder un instante, guardó su arcó y desenvainó su espada, justo a tiempo para incrustársela en el vientre al primer drenk, el cual se había abalanzado sin pensarlo sobre los arbustos que protegían a George, dispuesto a descuartizarlo. Todo había salido según lo planeado, pero todavía tenía que mantenerse concentrado: quedaba uno. Este último prefirió esperarle fuera de los arbustos, con el arma preparada. Así el combate sería más igualado. George salió de su escondite y se dispuso a luchar. Sabía que a priori su contrincante era más fuerte y estaba mejor preparado que él, por lo que tendría que estar atento a todos sus movimientos, aprovechando cualquier descuido que pudiera tener. Pero para su sorpresa, lo primero que hizo su enemigo fue sacar un puñal de la cintura y lanzárselo, directo al pecho. Había jugado sucio. A duras penas pudo observar la trayectoria del arma y esquivarla con su espada, recibiendo un corte en su brazo derecho y quedando de rodillas sobre el suelo. Aprovechando aquella jugada, la bestia se lanzó contra él con toda su furia. El choque de las dos armas fue brutal. George, aunque consiguió parar el ataque, cayó al suelo debido a la fuerza de la embestida, apoyándose con una sola mano. Pudo apartarse por suerte justo cuando la criatura lanzó contra él la que pretendía que fuese la estocada definitiva. Logró rehacerse y ponerse de pie, listo para un nuevo ataque. Los ataques del drenk se sucedían una y otra vez, fuertes, sin piedad. George, a pesar de detenerlos todos, comenzó a fatigarse. El ritmo era frenético. Necesitaba hacer algo rápido. Ambas armas volvieron a chocar con estrépito. Aprovechando lo cerca que se encontraban el uno del otro, lanzó una patada contra el estómago de su oponente, cogiéndole desprevenido y haciéndole retroceder. De nuevo partiendo con la ventaja de un movimiento inesperado, lanzó su espada contra la bestia. El arma se clavó en el cuerpo del objetivo, rígida, y la criatura cayó muerta al suelo, tras varios alaridos de furia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3130122658170628285?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3130122658170628285/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3130122658170628285' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3130122658170628285'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3130122658170628285'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-12-el-regreso.html' title='Capítulo 12: El regreso'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3838324538010954024</id><published>2011-10-08T11:49:00.001+02:00</published><updated>2011-10-08T11:49:29.279+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 11 (final)</title><content type='html'>La estancia se encontraba prácticamente vacía. Bastaban los dedos de una mano para contar el número de personas que se encontraban allí. La mayoría de ellas no pensaban comprar nada, sino tan solo echar un vistazo a los objetos curiosos que estaban a la venta. Lo más probable era que se tratase de un comercio no muy frecuentado. A pesar de que había entrado dispuesto a comprar, su mirada, sin pretenderlo, se desvió directamente hacia el mostrador. Sin darse cuenta se había quedado mirando fijamente a una chica joven que parecía estar atendiendo el negocio. Vestía como lo hacían el resto de las jóvenes de otras ciudades, pero había algo en ella que despertó en él una sensación hasta entonces nunca experimentada.&lt;br /&gt;-¿Desea algo?- le preguntó la muchacha cuando se percató de cómo la estaba mirando. Lo hizo en un tono un tanto duro, seguramente alterada por la forma en que George le había mirado.&lt;br /&gt;Lo que a George le extrañó fue que se dirigiese a él tratándole con tanto respeto, cuando seguramente tenía la misma edad que él, pero cayó en la cuenta de que iba vestido con el uniforme de la corte.&lt;br /&gt;-¿Eh?-dijo George saliendo de su anonadamiento. &lt;br /&gt;-¿Desea algo?-volvió a preguntarle la joven.&lt;br /&gt;-No, solo estaba mirando…&lt;br /&gt;-Sí, ya veo.&lt;br /&gt;George notó como el calor subía de golpe a su cabeza, la cual comenzó a adquirir un color rojizo.&lt;br /&gt;-Perdone señorita-se disculpó. Y avergonzándose más todavía, salió con paso rápido de la estancia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3838324538010954024?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3838324538010954024/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3838324538010954024' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3838324538010954024'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3838324538010954024'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-11-final.html' title='Capítulo 11 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-9169664608583224051</id><published>2011-10-07T20:10:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T20:13:25.807+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 11 (continuación)</title><content type='html'>George contempló como el monarca desdoblaba con cuidado la carta y la leía muy despacio, poniendo atención en cada frase. Cuando este hubo finalizado, dobló el mensaje y se lo guardó, escondiéndolo de la misma manera en que George lo había hecho antes de llevar a cabo su misión una semana atrás. Se quedó pensativo durante unos instantes. Después mandó llamar a uno de los redactores de la corte. Miró a George con un gesto serio y se dirigió a él en un tono que denotaba que el contenido de la carta trataba un asunto más importante de lo que George había llegado a pensar.&lt;br /&gt;-Dormirás aquí una noche más. Mañana, al anochecer habrás de partir de vuelta a Irud-Daer portando un nuevo mensaje que yo mismo te haré llegar. Si la carta que me has hecho llegar es importante, no te puedes figurar lo que esta lo es. El éxito de tu cometido es clave George.&lt;br /&gt;Las palabras del soberano resonaron con fuerza en toda la sala. Por unos momentos, la incertidumbre se apoderó de George, hasta que las puertas volvieron a abrirse, al tiempo que Zörthpäk volvía a hablarle:&lt;br /&gt;-Te ruego que te quedes en cama durante todo el día de hoy. Es fundamental que recuperes las máximas fuerzas posibles. Mañana si quieres puedes darte una vuelta por la ciudad. Muchas gracias, puedes retirarte.&lt;br /&gt;De vuelta a la puerta de entrada, George fue dando vueltas en su cabeza a las palabras que el rey le había dirigido. Realmente el asunto que la corte de Irud-Daer estaba tratando era más trascendental de lo que a primera vista pudiese parecer. Pero, ¿qué sería aquello que tanto intrigaba tanto a Zörthpäk como al monarca de Irud-Daer? ¿Tendría acaso que ver con los drenk? Todo parecía indicar que sí. Al otro lado de la puerta le esperaba un sirviente, el cual le acompaño a los que serían sus nuevos aposentos. Dentro ya de la habitación ya le esperaba Ketnari. Le hizo quitarse la camiseta y le mandó tumbarse boca arriba sobre la cama. Después comenzó a aplicarle unos ungüentos del mismo color anaranjado que habían tenido aquellos con los que se había despertado esa misma mañana.&lt;br /&gt;-¿Qué es?-le preguntó a la enfermera mientras le esparcía el mejunje por el cuerpo.&lt;br /&gt;-Se llama najaei. Se obtiene del naranjo. Es una mezcla que posee unas grandes cualidades curativas. Sin embargo resulta muy complicado conseguir que tenga el efecto deseado: se necesitan muchos conocimientos para prepararla de manera adecuada.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La mañana siguiente se despertó mucho mejor. Estaba claro que el ungüento había tenido mucho que ver con aquella mejoría. A pesar de ello, seguía teniendo dolores. Al levantarse se encontró con que tenía el baño preparado, así que apenas tardó en estar listo para ir a dar una vuelta por la localidad. Después de tanto tiempo metido en un espacio cerrado y sin apenas moverse, tenía muchas ganas de salir afuera y caminar durante un buen rato.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Fuera hacía una mañana muy agradable. El cielo estaba completamente despejado. No se divisaba ni una nube. El sol le dio de lleno en la cara, una sensación que por primera vez en su vida apreció de verdad. Antes de comenzar su andadura por la ciudad decidió ir primero a las caballerías para ver cual era el estado en que estaba su yegua. Que el recordase, Estëlla no había recibido ninguna herida durante la emboscada, y seguramente ya hubiera podido descansar lo suficiente durante todo el tiempo que había estado convaleciente, pero quería asegurarse. Tenía además muchas ganas de verla. La encontró perfectamente. Se acercó a ella y le acarició durante un buen rato. ¿Me echabas de menos verdad? El animal dio un pequeño resoplido mientras movía la cabeza. Había acertado de lleno al elegir como compañero a aquel caballo. Si no hubiese sido por él, su empresa no hubiese llegado a buen puerto. “Buena chica” le dijo mientras le daba unas palmaditas en el lomo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se pasó el resto del día visitando la ciudad y sus tiendas. Aprovechó para comprarse unas nuevas botas. Las que tenía ya estaban muy desgastabas y empezaban a incomodarle al caminar. Comió en una pequeña taberna situada en el centro de la ciudad. Hacía días que no había podido disfrutar de una comida en condiciones. Mientras había estado en la cama inconsciente le habían alimentado a base de sopas y líquidos, según le dijo la enfermera, y en sus últimas comidas apenas se había encontrado con fuerzas y ganas para probar bocado. Al final de la tarde, antes de regresar a palacio acabó entrando en un pequeño negocio en el que se vendían recuerdos de la ciudad. Le compraría algo a su madre con los tres durmians que le habían quedado tras el almuerzo. Sabía que no podría hacer nada para quitarle los nervios que su tardanza habría ocasionado, pero al menos era algo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-9169664608583224051?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/9169664608583224051/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=9169664608583224051' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/9169664608583224051'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/9169664608583224051'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-11-continuacion_07.html' title='Capítulo 11 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7993486829952063818</id><published>2011-10-07T17:10:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T18:02:54.309+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 11 (continuación)</title><content type='html'>Apenas llevaba unos minutos acostado cuando la enfermera volvió a abrir la puerta para informarle de que el rey de Tröi Phae le recibiría en menos de una hora en el salón real. Detrás de ella marchaban dos sirvientas cargando un cuenco de madera bastante grande. Una de las sirvientas le tendió una toalla para que se tapara y entre las tres le ayudaron a meterse en el cuenco. Después le dieron un buen baño, el cual les ocupó un buen rato. Resultaba difícil limpiarle ya que tenía buena parte del cuerpo llena de heridas e hinchazones. Posteriormente le ayudaron a ponerse bien el nuevo uniforme, otra tarea que requirió más tiempo de lo normal. Dejó el arco en la mesa, se enfundó la espada al cinto, se guardó la carta y partió guiado por las dos sirvientas y la enfermera hacia las estancias reales. No tardaron mucho esta vez en llegar a las puertas de entrada del salón del rey. Le recordaban a las que había tenido que atravesar antes de realizar la prueba de entrada a la corte. Tras ser anunciado por uno de los guardias de la puerta, comenzó a caminar directo hacia donde el monarca le esperaba, sentado en una gran silla de madera que dejaba entrever en el respaldo el escudo de la casa real y que poseía unos brazos decorados con todo tipo de signos e imágenes. Para su sorpresa, Zörthpäk le aguardaba sonriéndole desde su asiento, como si fuesen dos amigos que se conociesen desde siempre. Se fijó en que apenas sobrepasaría los veinticinco años. Una barba bien cuidada le surcaba la cara, dándole un aspecto curioso y amigable. Antes de que pudiera hacer nada, el rey se dirigió a él:&lt;br /&gt;-Espero que te hayas podido reponer lo mejor posible de tus heridas durante estos días. Llegamos a temer seriamente por tu vida. La excelencia de Ketnari, nuestra enfermera, te ha salvado la vida. ¿Qué te sucedió exactamente?&lt;br /&gt;-Los drenk me tendieron una emboscada. Me pillaron totalmente desprevenido. A duras penas pude escapar.&lt;br /&gt;-¿Los drenk?-dijo un tanto extrañado-. Entonces los rumores son ciertos. Cada vez son más numerosos. Está claro que la ayuda de los traidores de nuestra raza les está ayudando mucho a reagruparse.&lt;br /&gt;Tras una breve pausa, volvió a dirigirse a George.&lt;br /&gt;-No me extrañaría que tu misión tuviese que ver con este asunto, pero esperemos a ver lo que traes.&lt;br /&gt;-¿Cómo?-le preguntó George estupefacto-, ¿estabais al corriente de mi viaje?&lt;br /&gt;-Ni mucho menos- le respondió el monarca-. Lo que pasa es que ya me había enterado por medio de mis hombres de que los soberanos de otras ciudades estaban recibiendo avisos por parte de la corte de Irud-Daer. Por eso supuse que no tardaría igualmente en llegar algún mensajero con un mensaje para mí.&lt;br /&gt;-Entiendo-asintió George-. Entonces no hay nada que aclarar-dijo mientras sacaba la carta y se la entregaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7993486829952063818?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7993486829952063818/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7993486829952063818' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7993486829952063818'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7993486829952063818'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-11-continuacion.html' title='Capítulo 11 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1246691754385953990</id><published>2011-10-05T17:33:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T17:10:12.575+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 11: Zörthpäk</title><content type='html'>Tras un periodo de tiempo que desconocía, George volvió a despertarse. Volvió a levantar la cabeza, observando que tenía las heridas cubiertas de una crema anaranjada. Seguramente se trataba de una loción curativa. Notaba que las heridas habían casi terminado de cicatrizar. Los dolores que había experimentado anteriormente tras despertarse habían mermado. Intentó de nuevo incorporarse. Consiguió levantarse lo suficiente como para poder comprobar que, tal y como le había dicho la enfermera, sus cosas se encontraban encima de una mesa, detrás de él. Sus armas también estaban entre dichas cosas, y había un uniforme limpio y planchado al lado del que había usado, el cual se encontraba lleno de sangre. Pero le resultó imposible levantarse del todo. Otra vez un dolor punzante le tiró para atrás. Todavía debería esperar para ponerse en pie.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, tras otro intervalo de tiempo indefinido durmiendo, pudo ponerse en pie. Poco a poco y valiéndose de los codos pudo sentarse sobre la cama. Efectuando un ligero esfuerzo consiguió alzarse sobre sus dos piernas. Al principio le costó mucho caminar. Constantemente se tropezaba y se veía obligado a apoyarse en la pared. Logró al fin llegar a la mesa. Lo primero que hizo fue asegurarse de que la carta seguía donde la había dejado antes de partir para su misión: en un bolsillo escondido, en la parte superior de su uniforme. Sí, el mensaje seguía ahí. Respiró aliviado. Mientras comenzaba a ponerse el nuevo uniforme, la puerta se abrió, apareciendo la mujer que le había atendido durante los días que había estado en cama.&lt;br /&gt;-Creo que no estas lo suficientemente recuperado como para levantarte de la cama. Deberías acostarte. Tus heridas todavía no están sanadas del todo. Cuando el efecto de la loción que te aplique se acabé, el dolor crecerá.&lt;br /&gt;-De acuerdo-le dijo George-, pero hasta entonces hay un asunto de vital importancia que he de llevar a cabo.&lt;br /&gt;-¿Qué es lo que tienes que hacer?-le pregunto la mujer.&lt;br /&gt;-Necesito concretar una reunión con Zörthpäk, si no me equivoco rey del territorio en el que me encuentro.&lt;br /&gt;-Está bien, pero no te muevas-le dijo la enfermera haciendo un gesto con la mano-. Me encargaré de avisarte cuando él pueda atenderte. Hasta entonces, por favor, permanece tumbado en la cama.&lt;br /&gt;Refunfuñando, George obedeció y se metió debajo de las sábanas, no sin antes quitarse el uniforme. Confiaba en que no le hiciesen esperar mucho. Debía partir cuanto antes hacia Irud-Daer para informar del éxito de la misión y de todo lo que le había acontecido durante esta.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1246691754385953990?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1246691754385953990/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1246691754385953990' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1246691754385953990'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1246691754385953990'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-11-zorthpak.html' title='Capítulo 11: Zörthpäk'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4576839978506544670</id><published>2011-10-05T09:49:00.000+02:00</published><updated>2011-10-05T10:37:49.152+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 10 (final)</title><content type='html'>******* &lt;br /&gt;La estancia estaba sumida en la más profunda oscuridad. Apenas se podían vislumbrar los objetos que había en ella. Fue abriendo los ojos muy despacio, como temiendo descubrir algo que no le gustase en absoluto. Levantó la cabeza y observó su cuerpo…estaba entero. Suspiró. Intentó incorporarse, pero le resultaba imposible, el cuerpo le pesaba demasiado. El dolor que le provocaban las heridas le tiró para abajo. Dejó escapar un ligero grito. Observó la habitación: estaba vacía. Tan solo cabía destacar la presencia de una gran mesa de madera apoyada contra la pared del fondo, blanca, como el resto del cuarto. Sobre ella había instrumentos médicos de todo tipo: jeringuillas, vendas, cuencos con agua, con potingues… Intentó recordar cómo había llegado hasta allí. Sus primeros recuerdos provenían de una noche en medio de un frondoso bosque… después se acordó de un silbido que se acercaba desde la lejanía… unas bestias se abalanzaban sobre él… había conseguido escapar con su montura… ¡Estëlla! ¿Habría sufrido algún daño? Se concentró en recordar qué hacía él en medio de dicho bosque, montando a caballo en medio de la oscuridad de la noche. La cabeza le explotaba, por lo que no le resultaba nada fácil pensar en ello. ¡La carta! Se llevó la mano al pecho, donde la había guardado, protegiéndola con su uniforme. Estaba sin ropa. Confío en que nadie hubiese hurgado en él. Si alguien que no debía daba con su carta, estaría perdido. Volvió a levantar la cabeza, contemplando sus heridas. Aunque le ardían, daba la sensación de que habían sido muy bien tratadas. Con un poco de suerte podría levantarse pronto.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al cabo de unos minutos se abrió la puerta de la pequeña habitación en la que se encontraba, tumbado sobre una cama, y apareció una mujer vestida con una especie de bata, de color rojo, la cual le llegaba hasta el suelo. Según entró, se dirigió a la cama, encontrándose con una sorpresa.&lt;br /&gt;-Vaya ya has despertado-dijo-. ¿Cómo te encuentras?&lt;br /&gt;-Me duele todo-dijo George-. Después, se dirigió a la enfermera un tanto acelerado. ¿Dónde están mis pertenencias?&lt;br /&gt;-No te preocupes-le calmó la mujer-, no he tocado tus cosas, están detrás de ti, encima de la mesa.&lt;br /&gt;Al no poderse levantar, George no había reparado en que detrás de él podía haber más objetos. Entonces lo más probable era que, si tal y como le había dicho ella, nadie había tocado su uniforme, la carta siguiese allí.&lt;br /&gt;-Necesito incorporarme-le dijo George-, tengo cosas de vital importancia que hacer.&lt;br /&gt;-No, debes esperar a que se te cierren las heridas del todo. Cualquier movimiento brusco que hicieras podría volver a abrirlas, y resultaría muy peligroso. Has recibido dos buenos flechazos.&lt;br /&gt;-¿Cuándo podré entonces levantarme?-preguntó George.&lt;br /&gt;-Seguramente en dos o tres días, no lo sé.&lt;br /&gt;-¿Cuanto tiempo llevó aquí?&lt;br /&gt;-Casi una semana-le respondió la enfermera.&lt;br /&gt;¡Una semana!, pensó George. Aquello era demasiado tiempo. Seguramente en la corte de&lt;br /&gt;Irud-Daer ya le habrían dado por muerto o desaparecido. Debía regresar cuanto antes.&lt;br /&gt;-Ten, bebe esto- le dijo la mujer acercándole un cuenco con un mejunje de color verdoso. Te relajará.&lt;br /&gt;Sin hacer ninguna pregunta se lo llevó a la boca. Al cabo de unos segundos, un tremendo sueño se apoderó de él y cayó rendido en la cama.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4576839978506544670?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4576839978506544670/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4576839978506544670' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4576839978506544670'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4576839978506544670'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-10-final.html' title='Capítulo 10 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4882442136494964620</id><published>2011-10-04T20:11:00.000+02:00</published><updated>2011-10-04T20:12:52.839+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 10 (continuación)</title><content type='html'>********&lt;br /&gt;Todo estaba en orden aquella noche en Tröi Phae. El cielo estaba completamente despejado y permitía que la luz de la luna alumbrase en la oscuridad. Desde hacía varias semanas, los vigías de las torres apenas habían observado nada fuera de lo normal. Rara vez habían divisado una sombra moviéndose por el bosque, separado de las murallas de la ciudad por un centenar de metros. Solía tratarse de algún animal que decidía salir a cazar. Se trataba de una ciudad cuya forma de vida se basaba en la actividad comercial. A lo largo del día e incluso por la noche, llegaban comerciantes procedentes de las otras ciudades del reino. Por ello la vigilancia era fundamental.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El vigía principal situado en la atalaya más alta creyó divisar un movimiento entre los árboles y alertó a sus compañeros. No estaba seguro, pero debía tomar precauciones. A lo lejos pudo oírse el quebrar de las ramas de un árbol. Su presentimiento era completamente cierto. Lo más seguro es que se tratase de un oso o un búho, o quizá…de un drenk. Se oyó nuevamente un crujido, y los vigías pudieron observar como de entre la espesura salía un caballo. Poco a poco el animal se fue acercando a la puerta de entrada, permitiendo distinguir una figura tumbada sobre él. Se apresuraron a apuntar con sus arcos al animal. Podía tratarse sin lugar a dudas de una trampa.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-¿Quién va?-gritó uno de los centinelas.&lt;br /&gt;Pero no hubo respuesta&lt;br /&gt;-¿Quién va?-preguntó de nuevo, esta vez gritando con todas sus fuerzas.&lt;br /&gt;De nuevo un silencio desesperante. Los vigilantes tensaron las cuerdas esperando escuchar la orden para disparar.&lt;br /&gt;Antes de que pudiesen abrir fuego, y para su sorpresa, el jinete cayó de golpe, dejando en el ambiente un sonido seco. A continuación, siguiendo la orden de su superior, varios hombres bajaron de sus posiciones y salieron por la puerta principal en busca del jinete y su montura. Se acercaron lentamente mientras seguían apuntando con sus arcos al caballero. Durante todo el trayecto el jinete no se movió. Parecía estar muerto. Estaba tumbado boca abajo. Poco a poco le fueron dando la vuelta, como pensando todavía que este podía atacarles en cualquier momento. Tenía la cara pálida y no daba señales de vida. Era un caballero de cualquiera de las cortes del reino. Seguramente se trataba de un mensajero. Tenía dos flechas clavadas en el cuerpo. Uno de ellos se acercó y comprobó si efectivamente estaba muerto.&lt;br /&gt;-Está inconsciente-dijo tras unos segundos-. Tiene heridas por todos sitios. Si no actuamos con rapidez, morirá.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4882442136494964620?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4882442136494964620/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4882442136494964620' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4882442136494964620'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4882442136494964620'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-10-continuacion_04.html' title='Capítulo 10 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1050392177537464973</id><published>2011-10-03T19:24:00.000+02:00</published><updated>2011-10-03T19:26:11.387+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 10 (continuación)</title><content type='html'>Lo peor sucedió cuando aquellos presentimientos se hicieron realidad. George pudo oír el silbido de una flecha acercándose. No tuvo tiempo de reaccionar. La flecha le dio de lleno, incrustándose en su pecho y casi tirándole de su montura, que comenzó a relinchar, levantándose sobre sus dos patas traseras e intentaba escapar de manera alocada de aquella encerrona. De entre los árboles surgieron media docena de drenks, que se abalanzaron sobre George dando alaridos de furia. Apenas sí pudo desenfundar la espada, pues enseguida recibió otro flechazo, esta vez en el costado, cortándole la respiración. A duras penas pudo agarrarse a las riendas de su caballo. La vista se le comenzó a nublar. Casi no podía distinguir a las criaturas, las cuales se encontraban a menos de un metro de él y de Estëlla. Haciendo acopio de sus fuerzas pudo batir su espada, acertando plenamente en el cuerpo de un drenk que había saltado directo a su cabeza. Otros dos drenks se dispusieron a hacer lo mismo. Esta vez no podría parar la embestida. Justo cuando ambos saltaban para darle muerte, hizo girar a Estëlla, quebrándolos en el último segundo, a pesar de ello no pudo evitar llevarse un profundo zarpazo en la espalda. Se notaba desfallecer. Comenzaba a perder sangre. Haciendo un último esfuerzo, aprovechó el quiebro para hacerse un hueco entre los drenk y espolear a su caballo. El animal atravesó a los drenk a galope tendido y escapó de su presencia.&lt;br /&gt;Aquellos fueron los peores momentos que jamás había experimentado. Pensó que moriría sobre su caballo. Finalmente se desmayó, cayendo hacia delante, siendo frenado por el cuello de su yegua. Confiaba en que ella supiese llegar a Tröi Phae, si no, estaba perdido.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1050392177537464973?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1050392177537464973/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1050392177537464973' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1050392177537464973'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1050392177537464973'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-10-continuacion.html' title='Capítulo 10 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7966660703206215455</id><published>2011-10-03T17:57:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T20:14:30.960+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 10: En la oscuridad</title><content type='html'>De nuevo los nervios le impidieron cenar aquella noche. Apenas tomó un plato de sopa y una manzana, nada en comparación con lo que cenaba frecuentemente. En apenas unas horas partiría hacia Tröi Phae, destino de su primera misión. Se acostó enseguida, procurando dormir el mayor número de horas posibles. Antes, se había asegurado de dejarlo todo preparado: el arco y el carcaj con las flechas, su nueva espada, el uniforme…&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se levantó tras unas pocas horas en las que apenas había podido conciliar el sueño. Constantemente se había despertado pensando en la posibilidad de fracasar en su primer cometido en la corte. Sin mucha prisa se fue poniendo el uniforme. Mientras se ataba los botones recordó lo que Frat le había dicho semanas atrás acerca de este: “Cada miembro de la corte porta consigo un uniforme de acuerdo con su valía. Según su experiencia y la forma en la que lleve a cabo sus misiones, se le concede un uniforme rojo, verde, marrón o negro respectivamente de menor a mayor rango”. Se colgó de los hombros el arco y el carcaj, se ató a la cintura el cinturón que llevaba la funda donde guardó su nueva espada y se calzó las botas, marrones, las cuales le llegaban casi hasta las rodillas. Posteriormente, con mucho sigilo fue bajando poco a poco las escaleras que conectaban su habitación con el piso de abajo. En vez de salir por la puerta principal, decidió hacerlo por el pequeño establo conectado a la vivienda por detrás, así disminuía todavía más la posibilidad de que su madre pudiese oírle.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Una vez se encontró fuera de la casa, caminó lo más rápido posible hacia las caballerías de la corte. Cuando llegó, no tuvo más que ensillar al caballo y marchar, sin embargo, lo hizo a pie, sujetando a la yegua por la cuerda. Debía esperar a que atravesasen la zona adoquinada de la ciudad para poder subirse y comenzar a galopar. Cuanto menos ruido hicieran, mejor. Antes de que se cumpliese una hora, George pudo al fin montar sobre Estëlla y cabalgar durante un buen rato, hasta que llegó al bosque que unía Irud-Daer con Tröi Phae. Ahora tenía que estar con los cinco sentidos puestos en cada movimiento que daba. John ya le había avisado de que algunos espías merodeaban por algunas de las ciudades del reino, por lo que cabía la posibilidad de que los Drenk estuviesen enterados de su empresa. De todas formas, aunque no lo estuviesen, George sabía que igualmente dichas bestias eran muy dadas a circular por las noches por los bosques cercanos a las ciudades, y este era uno de ellos.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Se sentía observado, daba la sensación de que el bosque le espiaba, atento a sus movimientos. Cada instante que pasaba se convertía en un auténtico infierno. Esta era su primera misión y no estaba acostumbrado a soportar situaciones prolongadas con tanta tensión. Sentía los músculos agarrotados. Estalla también sentía el peligro y daba la sensación de que se movía un tanto insegura. De vez en cuando daba alguna cabezada y resoplaba.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7966660703206215455?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7966660703206215455/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7966660703206215455' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7966660703206215455'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7966660703206215455'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-10-en-la-oscuridad.html' title='Capítulo 10: En la oscuridad'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-901577115419575194</id><published>2011-10-01T18:18:00.000+02:00</published><updated>2011-10-01T18:19:45.521+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 9 (final)</title><content type='html'>-Para un chico como tú -continuó el vendedor- no hay ninguna oferta que no se pueda rebajar, sobre todo si viene de otra ciudad más pobre que esta, ¿no es así?&lt;br /&gt;-Se equivoca- dijo George secamente aunque complaciéndose de que aquel hombre se hubiese equivocado por primera vez en sus deducciones-. Soy de esta ciudad.&lt;br /&gt;-Oh, lo siento –se disculpó el comerciante-. ¡Qué tonto he sido! No hace falta más que echarte una ojeada para saber que provienes de esta ciudad, del centro si no me equivoco de nuevo.&lt;br /&gt;-Pues se vuelve a confundir-se regocijó George-. Vivo a las afueras de la ciudad. De hecho vivo en la única vivienda que no se encuentra dentro de los límites de esta.&lt;br /&gt;-Vaya –volvió a disculparse el mercader-, parece que hoy no estoy fino. De todos modos se nota que vienes de una familia no muy rica, así que como te he dicho, no hay oferta que no te pueda rebajar. Te dejo la espada en 90 durmians, ¿qué dices?, ¿no te parece una buena oferta?&lt;br /&gt;-La aceptó- respondió George.&lt;br /&gt;Aunque le extrañaba mucho la manera en la que había obrado aquel hombre, no podía rechazar tal oferta. Si se había estado burlando de él, ya ajustaría cuentas otro día. Solo esperaba que el arma fuese de la calidad que este le había asegurado, si no, su vida correría graves problemas a lo largo de su empresa. El vendedor descolgó la espada y se la entregó. Tras contemplarla pasmado durante unos instantes, George se la enfundó en la antigua funda en la que otras veces había guardado su espada anterior. Antes de acudir al mercado aquella tarde a comprarla, había pensado en vender la vieja espada que hasta entonces había tenido para así disponer de una mayor cantidad de dinero por si no era suficiente para obtener el arma que quería. Pero al final había optado por quedársela. Siempre era bueno disponer de una segunda espada, aunque no fuese a llevarla siempre consigo.&lt;br /&gt;Se despidió lo más rápido que pudo del vendedor y partió de regreso. Esperaba no tener que encontrarse nunca más con aquel sujeto.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-901577115419575194?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/901577115419575194/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=901577115419575194' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/901577115419575194'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/901577115419575194'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/10/capitulo-9-final.html' title='Capítulo 9 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6575458401541996239</id><published>2011-09-29T19:50:00.001+02:00</published><updated>2011-09-29T19:53:32.148+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 9 (continuación)</title><content type='html'>-¿Cuánto cuesta?-le preguntó al comerciante. Todavía conservaba 110 de los 300 durmians que había contenido la bolsita de cuero que había recibido esa misma mañana con el paquete enviado por la corte. &lt;br /&gt;-Realmente serían 190 durmians, pero al haberme caído simpático te la dejo en 150.&lt;br /&gt;Ya había supuesto que no podría comprar una espada de tal calidad y belleza. Pero el precio no le preocupaba. Si no conseguía rebajar su precio, compraría otra, aunque esta fuese de peor aptitud. Lo que le preocupaba era la confianza que el vendedor se daba a la hora de tratarle. No entendía porque le había caído simpático, puesto que en ningún momento se había dirigido a él de manera afable. De hecho, su tono a la hora de hablarle había sido un tanto áspero. Estaba claro que aquel hombre pretendía algo.&lt;br /&gt;-No puedo permitirme tal cantidad, tengo poco más que un centenar de durmians.&lt;br /&gt;-Bueno, siempre puedo hacer nuevas ofertas a mis clientes-dijo el mercader haciendo una pequeña reverencia. Aquello ya sobrepasaba los límites de la inclemencia. Le entraban ganas de dejarle ahí plantado y no comprarle nada. Si hacía falta seguiría con su vieja espada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6575458401541996239?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6575458401541996239/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6575458401541996239' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6575458401541996239'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6575458401541996239'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-9-continuacion_8274.html' title='Capítulo 9 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6457664529278590994</id><published>2011-09-29T13:35:00.000+02:00</published><updated>2011-09-29T13:54:26.150+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 9 (continuación)</title><content type='html'>George tenía claro que necesitaba una espada larga. Montado a caballo era más conveniente empuñar un arma de tal longitud para el combate cuerpo a cuerpo. La lanza era pues, la más útil para dichas ocasiones, sin embargo apenas había practicado con Frat el combate con lanza, por lo que prefería emplear la espada. Además la espada permitía efectuar movimientos mucho más ágiles y rápidos. Una a una fue observando las espadas que pendían de la madera. La mayoría poseían un filo demasiado grueso para su gusto. No le interesaba hacerse con una espada que luego en la lucha pudiera resultarle demasiado pesada. Así pues, comenzó a fijarse exclusivamente en aquellas que poseían un filo lo suficientemente fino para poder manejarlas sin dificultad. No tardó mucho en dar con la que quería. Reparó en una con una empuñadura formada mediante el entrelazado de tiras de cuero negro, las cuales otorgaban al arma un aspecto que imponía respeto. Probablemente su hoja era la más fina de todas las que había allí. Bien afilada podía llegar a perforar cuerpos resistentes sin mucha dificultad. Sin embargo temía por su fragilidad.&lt;br /&gt;-Por fina que pueda parecerte, es casi más dura que un diamante. Si consigues romperla, te quedas con mi negocio.&lt;br /&gt;George volvió a mirar al vendedor. De nuevo sonreía, de la misma manera que lo había hecho antes.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6457664529278590994?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6457664529278590994/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6457664529278590994' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6457664529278590994'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6457664529278590994'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-9-continuacion_29.html' title='Capítulo 9 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2744364370602730300</id><published>2011-09-28T11:38:00.000+02:00</published><updated>2011-09-28T11:39:14.898+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 9 (continuación)</title><content type='html'>Después de haber devorado dos platos a rebosar de lechuga con varios filetes de vaca, volvió al mercado, tal y como había planeado. Hasta el momento todo marchaba sobre ruedas: su madre no había indagado más tras haberle contado que había estado toda la mañana en la corte atendiendo a una serie de asuntos de menor importancia. Ya solo tendría que esperar a que cayese la noche para comenzar su misión. Sabía que al día siguiente su madre se llevaría un buen susto cuando descubriese que no estaba en casa, pero confiaba en que se diese cuenta de que su nuevo cargo en la corte suponía que muchas veces no apareciese en todo el día, incluso varios, como iba a ser el caso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No le costó mucho encontrar la tienda que buscaba, puesto que ya la había visitado desde pequeño. Siempre le habían atraído mucho las armas de combate, especialmente las espadas, pero nunca había llegado a imaginar que pudiese llegar a gozar de la oportunidad de comprar una, o mejor dicho, jamás había creído que pudiese necesitar una. El negocio consistía en una gran estructura de madera de la que colgaban un número considerable de útiles de combate de todos los tipos y tamaños posibles. Había arcos, espadas, mazas, puñales, ballestas, lanzas… También se podía ver un gran número de armas expuestas en una larga mesa. Realmente resultaba sobrecogedor contemplar todo aquello.&lt;br /&gt;-Podrías estar toda la tarde contemplando estas maravillas.&lt;br /&gt;Aquel comentario sacó a George de su atolondramiento. La voz provenía del otro lado de la tienda. Dirigió hacia allí la mirada y pudo comprobar que había sido el dueño de aquella dependencia el que se había dirigido a él. Sonreía con una mezcla de astucia y malicia. Se trataba de un hombre de edad avanzada y lampiño, que denotaba que llevaría un par de días sin afeitarse.&lt;br /&gt;-Buenas tardes- le saludó George. Se había quedado un tanto sorprendido por el aspecto de aquel hombre. No se esperaba que alguien con tal aspecto pudiese mantener vivo un negocio como ese. Tenía un algo que no le agradaba en absoluto, pero no sabía qué.&lt;br /&gt;-¿Una espada verdad?&lt;br /&gt;Aquello le sorprendió todavía más. ¿Cómo sabía lo que venía buscando? Volvió a dirigir la mirada hacia el vendedor. Daba la sensación de que le estuviese leyendo la mente. Podía entender que alguien que llevase muchos años en un negocio como ese pudiera llegar a conocer más o menos lo que un cliente deseaba, pero tal exactitud le ponía nervioso.&lt;br /&gt;-Así es- respondió George-. Pero me gustaría elegirla yo- le dijo en un tono seco.&lt;br /&gt;-Por supuesto, el caballero siempre escoge su arma- sonrió el comerciante mientras le señalaba el lugar donde se encontraban las espadas. Las que poseían un filo más corto se encontraban encima de la mesa, mientras que las de filos más alargados colgaban de la estructura.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2744364370602730300?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2744364370602730300/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2744364370602730300' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2744364370602730300'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2744364370602730300'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-9-continuacion.html' title='Capítulo 9 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8911904143060999716</id><published>2011-09-24T11:46:00.000+02:00</published><updated>2011-10-07T20:15:45.543+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 9: Una nueva compañera</title><content type='html'>Como debía partir de madrugada para evitar que su madre le descubriese, y también porque era la mejor manera de llevar a cabo su misión, partió de inmediato a la ciudad para buscar el caballo que debería acompañarle desde entonces en sus misiones. A la vuelta, debería dejarlo en las caballerías de la corte, si no quería que su madre se extrañase de su nuevo compañero. Cuando se trasladase a vivir a la corte, ya no tendría que ocuparse de esconderse de su madre, pero hasta entonces, era vital que no se enterase de los viajes que le encargasen en la corte que tuvieran que ver con temas trascendentales para ella. Sabía perfectamente a dónde tenía que ir. Se había pasado toda su niñez dando vueltas por Irud-Daer, por lo que se conocía la ciudad a la perfección. En el mercado de Irud-Daer se podía encontrar de todo, desde la cosa más pequeña e insignificante hasta algo del tamaño de una vaca o de un caballo. Sin embargo, los animales se encontraban en un descampado, a medio kilómetro de la zona pavimentada de la ciudad, que llegaba hasta el mercado. A pesar de no formar parte de esa zona, se encontraba dentro de la ciudad, por el hecho de ser parte del mercado. Tardó un buen rato en llegar. Por lo menos la vuelta no tendría que hacerla a pie. No le costó mucho dar con lo que buscaba: una zona cercada por vallas de madera en la cual al menos una veintena de caballos pastaban tranquilamente. Mientras se acercaba, fue fijándose en aquellos majestuosos animales. Los había de toda raza y edad: potros, caballos de carga… Había una pequeña tienda montada cerca de la entrada, en la cual se encontraba la persona que llevaba aquel negocio: un hombre curtido que llevaba encargándose de la venta de caballos desde que George tenía uso de razón. Recordaba haberle visto ya allí desde pequeño, en sus múltiples visitas al mercado de la ciudad. Conocía de sobra el procedimiento que se llevaba a cabo a la hora de comprar un caballo. Primero se le decía al vendedor las características que se deseaba que tuviese el caballo. Después este te conducía al interior de la zona cercada, donde te mostraba los animales que cumplían aquellas características. Finalmente, se escogía aquel que al comprador más le satisficiera y este se marchaba con el animal. Se trataba de un proceso de pocos pasos pero que requería un buen tiempo, ya que se trataba de una decisión que no admitía una vuelta atrás. No resultaba fácil dar con el caballo más adecuado para uno.&lt;br /&gt;-Buenas tardes- saludó cuando se acercó al vendedor tras haber entrado en la tienda. Se trataba de una estancia muy pequeña. El hecho de que estuviese protegida del sol, le daba un ambiente lúgubre.&lt;br /&gt;-Buenas tardes. Dime, ¿qué deseas?&lt;br /&gt;-Verá- comenzó a explicarle George-, estoy buscando un caballo que sea lo más veloz posible y que no tenga muchos años.&lt;br /&gt;-Bien- asintió el hombre seguro de sí mismo-, acompáñame.&lt;br /&gt;Según abría la puerta de entrada a la zona vallada, volvió a dirigirse a George.&lt;br /&gt;-Creo que tengo tres o cuatro caballos que se adecuan a las características que me has dicho. Veamos…- dijo mientras se dirigía a un grupo que pastaba a unos pasos de la entrada. Se paró delante de uno negro y musculoso, el cual se movió nada más le tocó el vendedor.&lt;br /&gt;-Este es seguramente el más rápido que tengo. Bravo como un toro y rápido como el rayo. Sin embargo es muy rebelde. Te costará mucho domarle, aunque una vez lo consigas, no te arrepentirás de tu elección, te lo aseguro.&lt;br /&gt;No le costó mucho a George rechazarlo. Dadas las circunstancias no podía arriesgarse a que el animal le causase problemas durante su arriesgada misión. Aunque fuese el más rápido de todos, en ese momento necesitaba un corcel fácil de llevar.&lt;br /&gt;-Me gustaría ver los otros- dijo negando con la cabeza. Necesito un caballo más dócil.&lt;br /&gt;-Muy bien- dijo el hombre sin decir nada al respecto de la decisión que había tomado de rechazar el que era su mejor cuadrúpedo.&lt;br /&gt;Se dirigieron esta vez a un grupo de dos caballos, más alejado de la pequeña puerta de entrada.&lt;br /&gt;-Estos dos- dijo señalándolos-, son seguramente los siguientes más veloces que tengo.&lt;br /&gt;Se trataba de dos caballos marrones con crines negras, también musculosos.&lt;br /&gt;-Me acaban de llegar hoy mismo desde muy lejos.&lt;br /&gt;Al principio, cuando los vio, había decidido que acabaría escogiendo entre uno de ellos. Pero cuando el hombre le informó de que le acababan de llegar ese mismo día, los descartó. Iba a necesitar un caballo esa misma noche, por lo que necesitaba que estuviese fresco.&lt;br /&gt;-Lo siento, pero necesito un caballo descansado- dijo disculpándose-.&lt;br /&gt;Esta vez, sin decir nada, el vendedor se alejó de aquel grupo de caballos y se dirigió hacía otro de aquellos animales, un tanto apartado del resto.&lt;br /&gt;-Bien – dijo señalándolo-, este el último caballo que se puede considerar muy veloz. Pero no creo que te interese.&lt;br /&gt;-¿Por qué?- preguntó George extrañado-.&lt;br /&gt;-Se trata de una hembra, de una yegua.&lt;br /&gt;George sabía por lo que había oído, que los caballos hembras, por veloces que fuesen, nunca eran escogidos para tal fin. Los jinetes, siempre escogían machos. A las yeguas se les tenía un cierto rechazo, no considerándolas animales dignos para la carrera. Tenía una difícil decisión ante él. Los otros caballos no se encontraban en condiciones para llevar a cabo la misión. Si se veía envuelto en una situación peligrosa, era muy probable que no saliese airoso de ella. Si escogía la yegua, sería seguramente mal visto en la corte. Estuvo pensando un buen tiempo, llegando a impacientar al vendedor, que comenzó a dar golpecitos con el pie al suelo. El hombre estaba convencido de que George optaría por no comprarle finalmente ningún caballo. Iba a quedarse sin una considerable cantidad de dinero. Sin embargo, se llevó una gran sorpresa cuando George decidido le dijo:&lt;br /&gt;-Me quedo con la yegua.&lt;br /&gt;Tan sorprendido estaba que le preguntó.&lt;br /&gt;-¿Estás seguro?&lt;br /&gt;-Sí- respondió George convencido de su elección.&lt;br /&gt;A pesar de las consecuencias que podía tener el comprar un caballo hembra para llevar a cabo sus misiones en la corte, George estaba seguro de que se trataba de una decisión acertada. No quería correr ningún riesgo en su primera misión, y el capitán ya le había advertido de que los Drenk podían llegar a enterarse de su viaje a Troi-Phäe. Si tenía que soportar las miradas de toda la corte por llevar una yegua, lo haría. Estaba seguro de que si que cumplía sus misiones, demostraría que una yegua podía realizar las mismas funciones que un semental, incluso, por qué no, realizarlas mejor.&lt;br /&gt;Se quedó un rato contemplando al animal. Se trataba de un caballo blanco como la nieve. Seguramente el más bello de todos los que había allí. Sus crines eran de un color más oscuro, un tanto grisáceo. Era menos musculoso que los otros tres que había observado anteriormente, y también un poco más pequeño. Le hacía pensar en las estrellas que habitaban el firmamento y que se podían contemplar en las noches despejadas. Sí, le llamaría Estëlla&lt;br /&gt;-¿Es muy joven verdad?- le preguntó al vendedor-.&lt;br /&gt;-De los más jóvenes. Hace nada que era un potrillo. Dada tu estatura y tu experiencia te vendrá muy bien. Como ves es de menor tamaño que los demás. Además no te dará problemas, es muy mansa. Nunca antes ha tenido dueño, por lo que te vendrá muy bien si nunca antes has montado uno. Y tiene otra ventaja: es más barato que los anteriores.&lt;br /&gt;-¿Cuánto cuesta?&lt;br /&gt;-150 durmians. Los otros rondan los 250.&lt;br /&gt;Se llevó la mano a la bolsita y pagó al vendedor. Le iba a sobrar dinero para comprar el material necesario para ensillar al caballo. Le pidió al vendedor que le guardará a su nueva compañera mientras él iba a comprar el material para poder montarla adecuadamente, el cual no llegó a costarle más de 40 durmians. Volvió a por Estëlla y, tras darle las gracias al vendedor, partió a las caballerizas de la corte. Decidió que compraría una nueva espada por la tarde. Iba a tener toda la tarde libre para hacer lo que quisiera, por lo que prefería tener algo interesante que hacer además de entrenar por su cuenta o dar vueltas por la ciudad sin nada previsto. Era la hora de comer y el estómago le rugía, lo cual favorecía la decisión que había tomado. Descubrió que los caballos de los miembros de la corte que no eran guardias ni soldados tenían destinado un lugar más resguardado y mejor cuidado que estos. Se encargó de decirle al mozo de caballerías que alimentara bien a su nueva compañera y después, volvió a su casa andando, como a la ida, deseando sentarse a la mesa y empezar a almorzar.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8911904143060999716?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8911904143060999716/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8911904143060999716' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8911904143060999716'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8911904143060999716'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-9-una-nueva-companera.html' title='Capítulo 9: Una nueva compañera'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2681258814807941177</id><published>2011-09-24T11:44:00.001+02:00</published><updated>2011-09-24T11:45:47.361+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 8: Primer día, primera sorpresa</title><content type='html'>Se levantó pronto, bastante nervioso, y se dirigió al estanque cercano a su casa a lavarse. Era muy importante causar una buena impresión desde el primer día, le había dicho Frat. Le dio tiempo a pasarse por casa de Frat. Al igual que la noche anterior con su madre, se fundieron en un efusivo abrazo. Aunque este intentó tranquilizarle, poco efecto causaron sus palabras. En ese momento, nadie podía quitarle los nervios que le recorrían todo el cuerpo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tal y como le había prometido a su madre al salir de casa esa mañana, regresó para desayunar. No le entraba nada, pero el hecho de que su madre no parase de hablarle y, al igual que su maestro, de tranquilizarle, le permitió comerse las dos rebanadas de pan con miel y el cuenco de leche que esta le había preparado. Después subió a su habitación y se vistió con la mejor ropa que tenía: unas botas de cuero bastante desgastadas, unos pantalones negros un tanto raídos y una camisa blanca que su madre le había lavado el día anterior en el estanque a petición suya. Posteriormente se ciñó la espada al cinto, pero no cogió el carcaj con las flechas ni el arco que Frat le había regalado, pues este le había dicho que no era conveniente llevarlo consigo, salvo para las misiones que le encargasen o para los entrenamientos en la corte. Se sentía un tanto ridículo con su vieja espada, oxidada y con la hoja dañada por todas partes. En cuanto le diesen su primer sueldo, se compraría una nueva. También le daba vergüenza ir como iba vestido, pero ese era un problema que se solucionaría en cuanto le diesen el uniforme de la corte. Desde que su padre murió, George y su madre apenas habían tenido con que sustentarse. Con lo poco que ganaba su madre haciendo de vez en cuando pequeños trabajos, no les daba para poder permitirse tener un caballo. Tras la muerte del último no mucho después de morir su padre, no habían vuelto a comprar otro. Por ello, al igual que el día de la prueba, tuvo que marchar a la corte a pie. Por el camino, volvieron a asaltarle pensamientos acerca de lo que había conseguido en tan poco tiempo. Apenas unos meses antes, había tomado la decisión de realizar las pruebas de la corte y había comenzado a prepararse. Las primeras semanas no había mejorado prácticamente nada, pero tras conocer a Frat…la verdad es que se lo debía todo a su maestro. Podía decirse que él le había cumplido su sueño. Al principio no había sabido apreciar la exigencia que este había impuesto a los entrenamientos. Había llegado a pensar que el método de instrucción de su maestro era equivocado, al igual que sus enseñanzas acerca de aspectos no relacionados con el combate, pero luego había descubierto que la exigencia le había ayudado a madurar, así como las enseñanzas a saber apreciar su vida, a no centrarla en la venganza de su padre.&lt;br /&gt;Finalmente llegó al portón de entrada a la corte. Esta vez los dos guardias que se encontraban apostados a ambos lados de él, no eran los mismos que los del día en el que había acudido a la corte a realizar las pruebas. Si realizaron sin embargo la misma acción que aquel día al acercarse al portón: cruzaron sus lanzas impidiéndole el paso. Tal y como decía la carta, preguntó por la estancia del capitán John Leravy. Los guardias no le exigieron esta vez explicaciones. Directamente, uno de ellos le condujo por los pasillos del edificio, para George ya casi familiares, puesto que la otra vez, al finalizar la prueba, se los recorrió casi por completo hasta dar finalmente con la salida. Se pararon frente a la que supuestamente era la habitación del capitán. La puerta era pequeña comparada con el resto de las que George había visto el día de la prueba. Sin embargo en aquel pasillo, todas eran iguales, seguramente por el hecho de encontrarse en la zona residencial de la corte. El guardián llamó a la puerta suavemente, como temiendo molestar a la persona que estuviese en aquel cuarto. Se oyó un ´´ sí ´´ al otro lado invitando a pasar a quién hubiese llamado. Pero el guardián no paso al otro lado, sino que invitó a George a pasar con un gesto.&lt;br /&gt;Se trataba de una estancia bien iluminada, con muchas ventanas, las cuales estaban cerradas aunque con las cortinas corridas. Dos sillones se encontraban en medio de la habitación, ambos del color de las paredes: marrones. A los lados, unas grandes estanterías repletas de libros y de montones de papel daban al cuarto el aspecto de una pequeña biblioteca. Al fondo había una pequeña puerta, que seguramente daba a los aposentos del capitán, el cual se encontraba de pie, frente a George, mirándole desde el sillón más alejado de la puerta por la que acababa de entrar George. Tendría unos treinta años, por lo que dedujo George, prácticamente la edad de Frat. Su pelo moreno, un tanto corto, así como su sonrisa de oreja a oreja, le daban un aspecto juvenil, el cual chocó con la idea que George se había formado de capitán de la corte. Se había imaginado que el capitán sería una persona seria, que impusiese. Sin embargo, frente a él, se encontraba alguien que perfectamente podría haber sido un amigo suyo de toda la infancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Bienvenido George, siéntate por favor-le dijo indicándole el otro sillón.&lt;br /&gt;-Gracias -dijo George tímidamente mientras se sentaba.&lt;br /&gt;Cuando ambos se hubieron se hubieron sentado, el capitán volvió a dirigirse a George.&lt;br /&gt;-Bien-dijo sonriendo-, lo primero y más importante de todo es que cuando te dirijas a mí me llames John, ¿de acuerdo? No me gustan las formalidades.&lt;br /&gt;-De acuerdo-sonrió George.&lt;br /&gt;-Bueno-dijo poniéndose ahora más serio-, comienzas tu primer día aquí y tengo una noticia importante que darte.&lt;br /&gt;Aquello si que sorprendió realmente a George. Había esperado que le dijese quién sería su nuevo maestro y cuando comenzaría los entrenamientos, así como que le indicase en que habitación de la corte viviría a partir de entonces. Sin embargo, parecía que aquello no iba a ser lo primero que le dijese.&lt;br /&gt;-Como ya sabes-comenzó a decirle-, cuando alguien de tu edad es admitido en la corte, se le asigna un maestro que le instruya en el combate y le ayude a realizar correctamente su nuevo trabajo. Contigo va a pasar de la misma manera, solo que antes necesito que realices una misión importante. Será tu primer encargo, y prefiero no decirte quién será tu maestro para que te concentres y pongas tus cinco sentidos en ella.&lt;br /&gt;-Pero…John-le dijo George sorprendido-, ¿por qué yo? Seguro que hay muchos otros mensajeros mejor preparados que yo para realizar esta misión.&lt;br /&gt;-Y no lo dudo, pero te aseguro que a los demás mensajeros se les ha encargado la misma misión que a ti, salvo que su lugar de destino es distinto al tuyo. Desde hace varias semanas, les hemos ido enviando a las distintas regiones del reino, con el mismo encargo. Ahora ya hay muy pocas regiones que no hayan recibido nuestro mensaje, por lo que solo será necesario que realices un viaje.&lt;br /&gt;Paró un instante para tomar aire y continuó.&lt;br /&gt;-Tu misión consiste en llegar a Tröi-Phae lo antes posible y entregar esta carta al rey Zörthpäk-le dijo entregándole un sobre sellado similar al que había recibido en su casa el día anterior-. Bajo ningún concepto debes abrir el sobre ni contarle a nadie tu misión, y en caso de tengas problemas durante la realización de tu viaje, destrúyelo. Hasta ahora ninguno de nuestros mensajeros ha tenido dificultades para llevar a cabo su misión, pero como ya sabes, los Drenk son cada año más numerosos y peligrosos, así que no descartamos que puedan enterarse de las entregas que estamos llevando a cabo. Corren rumores de que hay espías merodeando por algunos reinos, personas sobornadas por esas bestias que ahora trabajan para ellas. Bien esto es todo por ahora.&lt;br /&gt;Se levantó rápidamente y se dispuso a estrecharle la mano. George se levantó también.&lt;br /&gt;-Mucha suerte George.&lt;br /&gt;-Muchas gracias-le agradeció George-. Espero estar de vuelta aquí lo antes posible, con la misión cumplida.&lt;br /&gt;Se encontraba muy confuso. Había esperado un comienzo tranquilo en la corte, pero estaba claro que el ser miembro a los dieciséis años no te daba preferencias sobre otros. Todos eran tratados por igual, puesto que todos tenían la misma responsabilidad.&lt;br /&gt;Antes de que alcanzase la puerta, John volvió a dirigirse a él:&lt;br /&gt;-Por cierto George…&lt;br /&gt;-¿Si?- preguntó George dándose la vuelta-.&lt;br /&gt;-Por la tarde recibirás un paquete con todo lo necesario para llevar a cabo tu misión. No importa que lo vean en tu casa, pero cuida de que nadie se entere de la misión…&lt;br /&gt;-Por supuesto, no habrá problema- dijo George convencido-.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Efectivamente, tal y como el capitán le había informado, esa misma tarde un hombre de la corte se presentó en su casa, montado a caballo. Llevaba bajo el brazo un bulto de tela que se encargo de que llegase a manos de George, a pesar de que fue su madre la que abrió la puerta. A la pregunta de su madre acerca de que contenía el paquete, George contestó que se trataba del uniforme de la corte, lo cual no era del todo mentira, puesto que cuando George lo abrió en su cuarto, descubrió que el paquete contenía el uniforme de la corte, en su caso, rojo; un mapa de los reinos, el cual no le iba a hacer mucha falta, ya que Frat se había encargado de que se lo aprendiese durante las clases de cultura que tuvieron; y una bolsita de cuero, la cual contenía unas cuantas monedas, las suficientes para poder comprarse un buen caballo. Estaba claro que todo estaba bien pensado en la corte. Bajó para enseñarle el uniforme a su madre, y así demostrarla que lo que había llegado en el paquete era realmente el uniforme de la corte. Sabía que si no actuaba así, enseguida su madre se encargaría de apañárselas para averiguarlo por su cuenta. Antes, escondió el mapa bajo la cama y se metió la bolsita con el dinero en el bolsillo. Por lo que había comprobado, contenía 300 durmians. Una cantidad muy generosa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2681258814807941177?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2681258814807941177/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2681258814807941177' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2681258814807941177'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2681258814807941177'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-8-primer-dia-primera-sorpresa.html' title='Capítulo 8: Primer día, primera sorpresa'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7149586652850217214</id><published>2011-09-24T10:20:00.000+02:00</published><updated>2011-10-02T17:23:18.026+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 7 (final)</title><content type='html'>Por un momento había llegado a pensar que Frat no abriría la puerta, pero pensándolo mejor, resultaba imposible que su maestro no se viese superado ante la expectación que había creado.&lt;br /&gt;-He sido nombrado mensajero de la corte- volvió George a repetir. La carta dice que me presente mañana a mediodía allí.&lt;br /&gt;-Es… ¡increíble!- exclamó Frat.&lt;br /&gt;Ante aquella sorprendente y también inesperada revelación, fue lo único que se le ocurrió decir. A pesar de que, tal y como ya le había dicho a George, conocía personas a las que se les había asignado un cargo distinto del común, guardia de la corte, tras las pruebas de admisión, nunca había esperado que pudiese sucederle a George. Tras semanas de entrenamiento, George había adquirido un buen manejo de las armas, así como un conocimiento satisfactorio acerca de otros aspectos no relacionados con el combate, aunque no por ello prescindibles como minerales, plantas curativas, conocimientos culturales de su reino….Por ello, que se le nombrase consejero, no era tan extraño. Pero se trataba de una gran responsabilidad para un crío de tan solo dieciséis años, pensó Frat. George había madurado mucho desde que se conocieron, pero, aún así, suponía una carga muy pesada.&lt;br /&gt;-¿Qué más dice la carta?- le preguntó.&lt;br /&gt;Ahora llegaba otro momento importante del plan que George había trazado mentalmente en su cabeza camino a casa de su maestro. Seguramente se trataba de la parte más complicada. Ahora que Frat ya conocía el nuevo cargo de George, era muy probable que se negase a explicarle su reacción con el hombre que le había entregado la carta no mucho tiempo atrás.&lt;br /&gt;-Frat, no pienso continuar si no me cuentas que tienes que ver con el mensajero de esta mañana.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, al contrario de lo que se esperaba, Frat cedió al instante. Lo más seguro era que el no estar dispuesto a perderse nada de lo que la carta decía le hubiese hecho cambiar de opinión acerca de aquel asunto. Pero la verdad era que había pensado que George se merecía saber por qué había sido expulsado de la corte años atrás.&lt;br /&gt;Invitó a George a que pasara dentro de la casa y, tras haberle indicado que se sentara y haberse sentado él también, frente a George, empezó a relatar algo que había llegado a pensar que jamás compartiría con nadie, por muy cercano que fuese.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Verás- comenzó Frat-, hace poco más de un año, siendo ya capitán en la corte, me fue encargada una misión de gran importancia. Por entonces, la presencia de Drenks cerca de las ciudades era mucho menor que ahora. Se habían oído rumores de que los Drenk, hasta entonces un tanto desperdigados, empezaban a organizarse, preparándose quizás para lanzar un ataque sobre alguna ciudad cercana a su base. A finales de aquel año, dos Drenk fueron vistos por vigías de la corte, merodeando por los bosques cercanos a esta ciudad. El hermano del tal Jhouls que has visto esta mañana, también era capitán en la corte. Ambos trabajábamos juntos y nos llevábamos muy bien. Nos conocíamos prácticamente desde que hicimos la prueba de admisión a los dieciocho años.&lt;br /&gt;Dejó un momento de hablar para acomodarse en la silla y continuó.&lt;br /&gt;-Tork, que así se llamaba, y yo, teníamos que vigilar cualquier posible movimiento y dar la voz de alarma en caso de descubrir algo gordo. Los bosques de Irud Daer no son muy extensos, como ya has podido comprobar en las clases. Por eso, no nos resultaría muy difícil descubrir a un grupo numeroso de Drenks si estos osaban acercarse a la ciudad.&lt;br /&gt;De nuevo volvió a dejar de hablar, solo que ahora parecía que no iba a ser capaz de continuar.&lt;br /&gt;-¿Distéis con ellos?-preguntó George dándose cuenta de que Frat necesitaba un poco de ayuda.&lt;br /&gt;Su maestro asintió.&lt;br /&gt;-Sí. Una noche, Tork y yo descubrimos a un grupo de unos ocho Drenk acampando en el bosque, un tanto alejados de la ciudad. No habían encendido ningún fuego para evitar ser vistos, de ahí que nos resultase imposible saber cuantos eran con exactitud. Lo que sí nos quedó muy claro, es que un grupo como aquel no podía tener otra misión que la de observar la ciudad, pensando seguramente en un ataque posterior.&lt;br /&gt;Volvió a tomar aire.&lt;br /&gt;-Fue entonces cuando tomé la decisión que acabó con mi carrera. Pudiendo haber regresado a la ciudad para avisar de lo que habíamos visto, decidí tenderles una emboscada. Nuestra misión era dar la voz de alarma en caso de avistar un grupo numeroso de Drenks, por lo que ocho de aquellos seres no podían suponer riesgo alguno. Me costó convencer a mi compañero, pero, al final, seguramente movido al igual que yo por las ganas de obtener un reconocimiento personal, cedió.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Ahora era cuando llegaba el momento clave. La tensión era tal, que se podía cortar con unas tijeras. Frat escogió bien lo que iba a decir y se dispuso a acabar con el relato.&lt;br /&gt;-Nos escondimos en una zona de gran espesura, dispuestos a acribillarles. Era imposible que nos descubrieran. Efectivamente, comenzaron a caer atravesados por nuestras certeras flechas. No pudieron hacer nada. Veían como iban cayendo, sin saber siquiera de dónde venían los disparos. Una vez acabamos con ellos, acudimos a dónde se habían encontrado para cerciorarnos de su muerte. Marchamos a la corte para dar noticia de lo que había sucedido. Apenas habíamos andado cincuenta metros cuando oímos movimientos a nuestras espaldas. Y es que al parecer, no habíamos acabado con todos los Drenks. Lo habían planeado muy bien. En caso de ser descubiertos, se habían asegurado de situar otro pequeño grupo detrás del primero, para así acabar con sus descubridores, o bien huir si se trataba de un gran número numeroso. A los pocos segundos teníamos a otro grupo similar al anterior pisándonos los talones. No teníamos ya posibilidad de escondernos. Antes de que pudiésemos divisar las murallas de Irud-Daer, Tork cayó atravesado por una flecha. Había recibido una herida mortal.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-A pesar de ello me di la vuelta dispuesto a socorrerle, pero insistió en que me marchase. Quedarme o no me daba igual. Antes o después los Drenk me cogerían y correría la misma suerte que mi compañero. Sin embargo, simplemente por cumplir su último deseo, me decidí a salir corriendo, y gracias a ello salvé mi vida. Corrí como hasta entonces jamás lo había hecho. Muy pronto recibí un flechazo en el costado. Me resultaba prácticamente imposible seguir corriendo, pero el divisar las murallas me dio fuerzas para seguir en mi empeño por sobrevivir. A unos cien metros de la puerta principal de la ciudad recibí otro flechazo en la espalda. Fue el instinto de supervivencia lo que me salvó. Mis piernas corrían solas. Perdí el conocimiento nada más pasar la puerta principal. Los Drenk, lógicamente, no se atrevieron a acercarse a menos de cincuenta metros de la muralla. Después recuerdo haberme despertado cubierto de vendas en la enfermería de la corte. Cuando estuve recuperado, tuvo lugar un juicio en el que fui acusado de desobedecer las órdenes de mis superiores y de irresponsabilidad. Posteriormente…&lt;br /&gt;-Fuiste expulsado de la corte- dijo George conociendo todo lo demás.&lt;br /&gt;-Efectivamente-asintió Frat cabizbajo. Se me retiró el permiso de ejercer mi cargo.&lt;br /&gt;Durante unos segundos, reinó en la estancia un silencio sepulcral, que George rompió con una pregunta que le empezó a intrigar nada mas contarle Frat la historia que había conllevado su expulsión de la corte.&lt;br /&gt;-¿Crees que el hecho de que ahora sepan en la corte que tú has sido mi maestro hasta la prueba puede repercutir negativamente en mí a partir de ahora?&lt;br /&gt;-No- le contestó Frat negando rotundamente con la cabeza. Tienen otras muchas otras cosas de las que preocuparse. Además saben perfectamente que no hay nada que te haya enseñado que esté fuera de las reglas de instrucción de la corte.&lt;br /&gt;Una vez calmado el ambiente, la conversación entre ambos fue derivando hacia otros temas de menor importancia. Tras un buen rato, George se despidió de Frat y marchó hacia su casa, deseoso de despertar ya al día siguiente y comenzar su tarea en la corte. Para cuando llegó, su madre ya le había preparado la cena. Ella ya había cenado, por lo que se sentó frente a él, observando todos sus movimientos. Nada mas verle entrar en casa y mirarle a la cara, supo que algo bueno tenía que contarla.&lt;br /&gt;-¿Y bien?- le preguntó con una sonrisa.&lt;br /&gt;George tardó un tiempo en responder. La pregunta le había pillado por sorpresa. Esperaba haber sido él quien sorprendiese a su madre. Estaba claro que ella estaba en todo.&lt;br /&gt;-Me han nombrado mensajero de la corte- contestó George igualmente con una sonrisa.&lt;br /&gt;Ahora la sorprendida por la respuesta fue su madre. George temía que al informarle del cargo que le habían asignado, al descubrir esta el peligro que podía conllevar, reaccionase como lo había hecho otras veces al hacerle saber su deseo de entrar en la corte. Sin embargo, su madre ya había asimilado el deseo de su hijo de entrar a formar parte de la corte de Irud-Daer. Si su hijo tenía un sueño, ella no era quién para frustrárselo. Ahora se encontraba tan entusiasmada con el trabajo de George tanto o más que él.&lt;br /&gt;Se levantó y juntos se fundieron en un fuerte abrazo. Su madre se lo comió a besos y no paró de repetir ``estoy muy orgullosa de ti ´´. Después, su madre se sentó de nuevo y continuaron hablando acerca de aspectos de su nuevo cargo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7149586652850217214?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7149586652850217214/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7149586652850217214' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7149586652850217214'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7149586652850217214'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/09/capitulo-7-final.html' title='Capítulo 7 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8841938398709025603</id><published>2011-06-22T11:11:00.000+02:00</published><updated>2011-07-29T10:56:16.825+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 7 (continuación)</title><content type='html'>Así pues, sin perder tiempo, bajó las escaleras y marchó a casa de su maestro, que muy pronto dejaría de serlo. Por el camino fue pensando la manera de conseguir que Frat le contase qué significaba todo lo que había pasado durante el entrenamiento de aquella mañana. Sabía que era una misión prácticamente imposible, pero confiaba en que la sorpresa de su nuevo cargo hiciese que Frat no se mostrase reacio a contárselo. En pocos minutos se plantó en la puerta de la cabaña y llamó golpeando fuertemente con los nudillos. Pasaron los segundos, pero nadie abrió. Aun así, sabía que Frat estaba dentro. ¿A dónde iba a ir si no? Fue entonces cuando decidió poner en marcha lo que había planeado de camino a la casa.&lt;br /&gt;-Venga, Frat, sé de sobra que estás ahí, abre la puerta.&lt;br /&gt;Pero tras un largo rato, la puerta siguió sin abrirse. Solo le quedaba una opción.&lt;br /&gt;-¡Frat-gritó-, he sido nombrado consejero, mañana...!&lt;br /&gt;Pero no le dio tiempo suficiente a acabar la frase. Tal y como había previsto, la puerta se abrió. Frente a él se encontraba un Frat completamente distinto al que conocía. Se podía oler a distancia que había estado sentado en su casa desde que llegó tras marcharse del entrenamiento, dándole vueltas a un asunto que George no entendía y deseaba entender. Tenía la cara demacrada, fruto del sufrimiento que habría aflorado en él tras haber visto a Jhuls.&lt;br /&gt;-¿Cómo dices?-le preguntó Frat.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8841938398709025603?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8841938398709025603/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8841938398709025603' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8841938398709025603'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8841938398709025603'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/06/capitulo-7-conttinuacion.html' title='Capítulo 7 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4619510656670661304</id><published>2011-06-16T12:16:00.000+02:00</published><updated>2011-06-16T13:10:56.559+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 7 (continuación)</title><content type='html'>&lt;span style=" font-style: italic;font-family:courier new;" &gt;&lt;/span&gt;&lt;span style="font-style: italic;"&gt;Estimado George Harvey:&lt;br /&gt;Nos complace informarle que, tras la prueba realizada y superada la semana pasada en la corte de Irud-Daer, ha sido nombrado como mensajero de la corte. Deberá presentarse por lo tanto mañana al mediodía en la corte para iniciar su nuevo trabajo. Pregunte a los guardias del portón principal por la estancia del capitán John Leravy, a quién queda usted a partir de ahora subordinado. También le informamos de que, tal y como es costumbre en la corte cuando se admite a una persona de dieciséis años, se le asignará un maestro que se encargará de orientarle en su nuevo deber, así como de continuar con su instrucción en el combate. Del mismo modo, le recordamos que ahora su entrada en la corte le obliga a cambiar de estancia, para vivir en la corte, por lo que le aconsejamos que vaya preparando lo necesario para su traslado, que habrá de tener lugar a lo largo de esta semana.  Deseamos que tenga suerte con su nuevo encargo y que disfrute su nueva vida en la corte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Atentamente:&lt;br /&gt;Philip Weir, portavoz del consejo de admisión de la corte.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;George leyó por cuarta&lt;span style="font-style: italic;"&gt; &lt;/span&gt;vez la carta para asimilar el nuevo cargo que se le había otorgado, así como la noticia de su cambio de lugar de residencia. ¡Mensajero, había sido nombrado mensajero de la corte! Aquella noticia rompía completamente sus esquemas. Frat ya le había dicho que, seguramente, la indecisión del jurado se debía a que se le asignaría un cargo fuera de lo común, pero jamás había esperado que fuese el de mensajero. Se había esperado uno menor al de guardián como mozo de caballerías, aunque el hecho de haber realizado bien la prueba lo descartase. Podían también haberle designado el cargo de capitán de la guardia, quizás el más lógico si no hubiese sido nombrado guardián. En cuanto al cambio de residencia, sabía que aquello ocurriría en el caso de pasar la prueba, pero aún así, no podía evitar que se le formase un nudo en la garganta. Como decía la carta, se trataría de una nueva vida.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Estuvo un largo rato sentado en su cama, hasta que decidió que acudiría a Frat a contarle la inesperada sorpresa que había recibido, así como a preguntarle en qué consistiría su nuevo deber e intentar averiguar quién era ese Jhouls y por qué había reaccionado de aquella manera al ver a Frat, aunque sabía de sobra que lo más probable era que su maestro se negase a hablarle acerca de aquel tema, que cada vez intrigaba más a George.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4619510656670661304?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4619510656670661304/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4619510656670661304' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4619510656670661304'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4619510656670661304'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/06/capitulo-7-continuacion.html' title='Capítulo 7 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4888485186412912796</id><published>2011-06-08T18:06:00.000+02:00</published><updated>2011-06-08T18:53:41.776+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 7: La carta</title><content type='html'>Fue en el quinto día de aquella semana cuando sucedió aquello que &lt;span id="SPELLING_ERROR_0" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt; llevaba esperando con tanta impaciencia...&lt;br /&gt;Él y &lt;span id="SPELLING_ERROR_1" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt; se encontraban practicando, como todas las mañanas, con la espada, cuando el galopar de un caballo se oyó a lo lejos. Ambos se quedaron quietos, como petrificados, escuchando como cada vez el sonido se acercaba al lugar donde se encontraban, no muy alejados de la casa de &lt;span id="SPELLING_ERROR_2" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;. Y es que &lt;span id="SPELLING_ERROR_3" class="blsp-spelling-error"&gt;Mary&lt;/span&gt;, su madre, tras haber aceptado hacía tiempo que &lt;span id="SPELLING_ERROR_4" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt; entrase en la corte, había permitido que su hijo y &lt;span id="SPELLING_ERROR_5" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt; entrenasen cerca de la casa. Desde el primer día, ella y &lt;span id="SPELLING_ERROR_6" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt; se habían llevado muy bien, lo cual había facilitado las cosas.&lt;br /&gt;A los pocos minutos, un enorme caballo blanco apareció galopando hacía ellos y, sobre él, un esbelto jinete con un uniforme marrón de la corte. Cuando llegó a su altura, el jinete hizo parar al caballo y preguntó:&lt;br /&gt;-¿&lt;span id="SPELLING_ERROR_7" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_8" class="blsp-spelling-error"&gt;Harvey&lt;/span&gt;?&lt;br /&gt;Entonces, el hombre, reconociendo al maestro de &lt;span id="SPELLING_ERROR_9" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;, quedó sobrecogido:&lt;br /&gt;-¡Capitán &lt;span id="SPELLING_ERROR_10" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt;!-exclamó.&lt;br /&gt;-Buenos días &lt;span id="SPELLING_ERROR_11" class="blsp-spelling-error"&gt;Jhuls&lt;/span&gt;-le saludó &lt;span id="SPELLING_ERROR_12" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt;, también sorprendido por aquel encuentro inesperado.&lt;br /&gt;Sin embargo, el caballero no volvió a dirigirse a &lt;span id="SPELLING_ERROR_13" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_14" class="blsp-spelling-corrected"&gt;sino&lt;/span&gt; que cambió bruscamente la mirada a donde se &lt;span id="SPELLING_ERROR_15" class="blsp-spelling-error"&gt;encontraba&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_16" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¿Eres &lt;span id="SPELLING_ERROR_17" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_18" class="blsp-spelling-error"&gt;Harvey&lt;/span&gt;?-le preguntó.&lt;br /&gt;-Sí, señor.&lt;br /&gt;-Toma-le dijo &lt;span id="SPELLING_ERROR_19" class="blsp-spelling-error"&gt;Jhuls&lt;/span&gt; tendiéndole un sobre sellado y un tanto arrugado que sacó de un bolsillo interior de su uniforme. Acto seguido espoleó a su caballo y salió al galope por el mismo camino por el que había venido.&lt;br /&gt;Muy sorprendido por aquel extraño acontecimiento, &lt;span id="SPELLING_ERROR_20" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;, antes de abrir la carta, miró a su maestro y le preguntó:&lt;br /&gt;-&lt;span id="SPELLING_ERROR_21" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt;, ¿quién era ese hombre, de que le conoces?&lt;br /&gt;-&lt;span id="SPELLING_ERROR_22" class="blsp-spelling-error"&gt;Déjalo&lt;/span&gt; &lt;span id="SPELLING_ERROR_23" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;, &lt;span id="SPELLING_ERROR_24" class="blsp-spelling-error"&gt;déjalo&lt;/span&gt;-le contestó &lt;span id="SPELLING_ERROR_25" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt; suspirando y cariacontecido. Cogió, y sin siquiera despedirse, se dio la vuelta y se marchó, rumbo a su cabaña, bajo la preocupada mirada de &lt;span id="SPELLING_ERROR_26" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;Tras estar largo rato contemplando como &lt;span id="SPELLING_ERROR_27" class="blsp-spelling-error"&gt;Frat&lt;/span&gt; desaparecía de su vista, &lt;span id="SPELLING_ERROR_28" class="blsp-spelling-error"&gt;George&lt;/span&gt; se dio la vuelta también y se dirigió a su casa. ``¿Quién sería ese tal &lt;span id="SPELLING_ERROR_29" class="blsp-spelling-error"&gt;Jhuls&lt;/span&gt;?´´.``¿por qué había actuado de aquella manera?´´. Subió las escaleras camino a su habitación sin poder quitarse de la cabeza lo que acababa de suceder. Fue entonces, al tumbarse sobre la cama, cuando reparó que la carta que tanto había estado esperando se encontraba en su mano, todavía cerrada. Rompió el sello rojo con el signo de la corte que la cerraba, un escudo con dos espadas cruzadas y un bonito águila entre ambas, y leyó la carta...&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4888485186412912796?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4888485186412912796/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4888485186412912796' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4888485186412912796'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4888485186412912796'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/06/capitulo-7-la-carta.html' title='Capítulo 7: La carta'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4828973450186620132</id><published>2011-06-02T20:26:00.000+02:00</published><updated>2011-06-08T18:05:28.609+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 6 (final)</title><content type='html'>Los días pasaban muy lentos, como nunca lo habían hecho para George. Por eso pasaba prácticamente el día entero practicando con la espada y con su nuevo arco. Al principio le había costado adaptarse a su nueva arma, pero tras horas de practica continuada había descubierto que en realidad era mucho mejor con el arco de lo que había pensado antes. Estaba claro que el disponer ahora de un arma de mucha más calidad que la anterior le permitía sacar un mayor rendimiento de esta. Desde luego había sido un regalo fantástico.&lt;br /&gt;Pasaba las mañanas practicando con Frat, sobretodo con la espada, ya que su manejo con el arco satisfacía sobradamente a su maestro. Su uso con la espada era, por el contrario, un tanto precario. A Frat, que llevaba tanto tiempo entrenando con él, le resultaba muy fácil sacar partido de sus puntos débiles, por lo que, a pesar de las mejoras que había experimentado George con la espada desde el primer día que empezó a entrenar con Frat, todavía seguía siendo derrotado con frecuencia. Si que era verdad que ahora los combates duraban más tiempo, incluso más de una vez George había sido capaz de vencer a Frat. Pero la trabajada técnica de su maestro y su experiencia seguían imponiéndose.&lt;br /&gt;Por las tardes, George aprovechaba su soledad para practicar con el arco y para darle vueltas a ese asunto que tanto le impacientaba: el cargo que le designarían en la corte. Alguna tarde también, se había decidido a subir a la ciudad, dándose una vuelta por sus calles y por el mercado, que se encontraba en la plaza central de esta.&lt;br /&gt;Así pues, los días eran monótonos e incluso, a veces, un tanto aburridos. Lo peor, sin embargo, eran las noches. Conciliar el sueño se convertía en una odisea para George. Una y otra vez los mismos pensamientos, las mismas preocupaciones. ``¿Por qué había tomado el jurado aquella decisión?´´. ``¿Qué significaba todo aquello?´´. ``¿Se debía toda aquella indecisión a algo de lo que había dicho al jurado antes de la prueba?´´.&lt;br /&gt;A veces llegaba a convencerse de que le iba a estallar la cabeza. Pero, finalmente, agotado por el ejercicio que había realizado durante todo el día, acababa por dormirse.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4828973450186620132?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4828973450186620132/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4828973450186620132' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4828973450186620132'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4828973450186620132'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/06/capitulo-6-final.html' title='Capítulo 6 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1275614082666354911</id><published>2011-05-24T13:17:00.000+02:00</published><updated>2011-05-24T14:23:35.093+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 6 (continuación)</title><content type='html'>-¡No es posible que no te hayan designado todavía ningún cargo!-exclamó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;Frat&lt;/span&gt; muy sorprendido.&lt;br /&gt;-Pues ya ves, es lo que me han dicho- dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;George&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;encogiéndose&lt;/span&gt; de hombros.&lt;br /&gt;Había llegado hacía unos minutos a la pequeña vivienda de &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;Frat&lt;/span&gt; y apenas podía articular palabra, había ido corriendo durante todo el trayecto. No había tenido que esperar apenas a que su maestro le abriese las puerta, pues este le había estado esperando toda la mañana en su cabaña, sentado en una silla, lo más cerca posible de la puerta, preparado para abrir en cuanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;George&lt;/span&gt; llamase. De hecho, ambos se encontraban dialogando casi fuera de la casa.&lt;br /&gt;-Lo único que puede significar que no te hayan designado ningún cargo, es que te vayan a dar uno fuera de lo común-le dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Frat&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-¡Pero es imposible!Nunca ha sucedido nada así, ¿no?-preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Sí, alguna vez ha sucedido, pero no suele ser algo que pase con frecuencia. Conocí personas en la corte que cuando acabaron su prueba, fueron designados a un cargo mayor que el de guardián , que suele ser el más común-le explicó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_7"&gt;Frat&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Entonces...-empezó a decir &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_8"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-Es muy probable, que se te asigne otro cargo, ¿&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_9"&gt;cúal&lt;/span&gt;?, eso ya no lo sé.&lt;br /&gt;Estaba claro que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_10"&gt;George&lt;/span&gt; no podría desenmascarar ese misterio hasta que le llegase la carta que debía de llegarle a lo largo de la semana. No tenía más opción que esperar pacientemente.&lt;br /&gt;-Por cierto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_11"&gt;George&lt;/span&gt; -dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_12"&gt;Frat&lt;/span&gt; interrumpiendo sus pensamientos-, como ya sabes, es muy probable que, ahora que has sido admitido en la corte, se te asigne un maestro. Por lo tanto, tú y yo tendremos que dejar de entrenar juntos.&lt;br /&gt;-Pero &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_13"&gt;Frat&lt;/span&gt;..-protestó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_14"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-No &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_15"&gt;George&lt;/span&gt;-le dijo su maestro-, acudiste a mí para que te entrenase para la prueba. Ahora que la has superado, tu entrenamiento conmigo acaba. A partir de ahora la corte va a querer tenerte vigilado, ya que no dejas de ser un &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_16"&gt;crío&lt;/span&gt; para ellos. Si te viesen conmigo, se montaría un buen jolgorio. Cuando recibas la carta, dejarás de entrenar conmigo. A mí me duele más que a ti, aunque no lo creas&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_17"&gt;&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_18"&gt;George&lt;/span&gt; asintió tristemente. No podía arriesgarse a que le echaran de la corte por entrenar con un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_19"&gt;ex&lt;/span&gt;-miembro expulsado.&lt;br /&gt;-¿Qué harás ahora entonces?-le preguntó &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_20"&gt;George&lt;/span&gt;. Estaba convencido de ahora &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_21"&gt;Frat&lt;/span&gt; tenía otros planes. No se iba a quedar toda la vida encerrado en su casa.&lt;br /&gt;-Tengo ciertos asuntos que me gustaría resolver, pero no puedo contártelos. Se trata de algo personal.&lt;br /&gt;-Entiendo-asintió &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_22"&gt;George&lt;/span&gt;. Bueno, si no hay nada más que quieras de mí, me voy.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_23"&gt;Esperá&lt;/span&gt;-le paró &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_24"&gt;Frat&lt;/span&gt; cuando ya se disponía a marcharse. Antes de irte quisiera darte algo.&lt;br /&gt;Se metió dentro de la &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_25"&gt;casita&lt;/span&gt;, y al cabo de unos segundos salió con un gran bulto tapado por una tela gris.&lt;br /&gt;-Como todavía no has empezado ha ganar dinero por tus servicios &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_26"&gt;en&lt;/span&gt; la corte, me he permitido comprarte esto, así podremos practicar durante esta semana, hasta que llegue la carta.&lt;br /&gt;&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_27"&gt;George&lt;/span&gt; quitó con cuidado la tela que cubría al objeto por completo, descubriendo un magnífico arco y un &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_28"&gt;carcaj&lt;/span&gt; con varias flechas. Tanto el &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_29"&gt;carcaj&lt;/span&gt; como el arco eran preciosos. Ambos estaban hechos de madera de roble &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_30"&gt;policromada&lt;/span&gt;, adornados con signos grabados en la misma madera. Las flechas también eran preciosas. Tenían unas plumas rojas como la sangre, mientras que tanto la punta como el tubo eran negros, y eran muy ligeras.&lt;br /&gt;-&lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_31"&gt;Frat&lt;/span&gt;...-empezó a decir &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_32"&gt;George&lt;/span&gt;.&lt;br /&gt;-No hay nada que agradecer &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_33"&gt;George&lt;/span&gt;, es lo menos que puedo darte. Estoy orgulloso de ti, me has devuelto las ganas de vivir que había perdido. Te lo mereces.&lt;br /&gt;Ambos se fundieron en un fuerte abrazo.&lt;br /&gt;-De todas formas, nunca seré capaz de agradecerte todo lo que has hecho por mí-le dijo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_34"&gt;George&lt;/span&gt; &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_35"&gt;mientras&lt;/span&gt; se abrazaban.&lt;br /&gt;Después &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_36"&gt;George&lt;/span&gt; partió hacia su casa. En cuanto llegase, se metería en la cama y dormiría hasta el día siguiente. La noche anterior había dormido muy mal por los nervios y se &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_37"&gt;encontraba&lt;/span&gt; fatigado por la prueba, que aunque corta, había resultado ser muy intensa.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1275614082666354911?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1275614082666354911/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1275614082666354911' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1275614082666354911'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1275614082666354911'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/05/capitulo-6-continuacion.html' title='Capítulo 6 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6456870033332951499</id><published>2011-05-20T14:50:00.000+02:00</published><updated>2011-05-24T13:17:47.451+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 6: La decisión</title><content type='html'>George observaba a los miembros del jurado, que habían pasado de observar su prueba a levantarse y dialogar entre ellos. Al parecer, el tomar una decisión no les estaba resultando nada fácil, puesto que el tiempo corría y seguían sin sacar nada en claro. Cada instante que pasaba, hacía que George se encontrase más nervioso. Hacía esfuerzos por no empezar a caminar por la sala.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, los miembros del jurado volvieron a sus respectivos asientos. De nuevo, el portavoz de aquel grupo volvió a hablar, dirigiéndose a George:&lt;br /&gt;-Bienvenido a la corte. A lo largo de esta semana recibirás una carta en la que se te indicará todo lo que necesitas saber acerca de la corte y de tu nuevo cargo, que también se te notificará, ya que este jurado no ha sido todavía capaz de decidir nada. Aprovecha para descansar.&lt;br /&gt;``¿Cómo?´´Aquello no podía ser posible. Frat ya le había dicho antes de asistir a la prueba, que el cargo de una persona admitida en la corte, siempre se le era comunicado nada más acabar la prueba. No entendía absolutamente nada.&lt;br /&gt;Con paso lento se dirigió hacia las puertas por las que hacía unos minutos había entrado para realizar su prueba. Antes de que llegase a ellas, estas fueron abiertas por los dos guardias que anteriormente se las habían abierto. Esta vez no había nadie para indicarle el camino hacia la salida, por lo que se las tuvo que arreglar el solito. Tras perderse unas cuantas veces y tener que preguntar a varias personas que circulaban por aquellos enormes corredores, consiguió salir al exterior.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;No paró de hacerse preguntas a lo largo del camino de vuelta a casa. Se encontraba muy confuso.&lt;br /&gt;Primero había tenido que hacer una prueba que seguramente nadie había hecho anteriormente. Despúes, el jurado no había sido capaz de designarle un cargo. ``¿Acaso es tan difícil?´´ se preguntó.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Su madre ya le esperaba fuera de la casa y, en cuanto le vio, salió corriendo hacia él y le abrazo.&lt;br /&gt;-Ya ha pasado todo madre-le dijo George mientras también él le abrazaba. Ya te prometí que nunca me pasaría nada. Ahora ya no tendremos nada de que preocuparnos.&lt;br /&gt;Durante la comida, George relató a su madre todo lo que le había pasado desde que se despidió de ella por la mañana. Su madre le escucho atentamente durante todo el tiempo que estuvo hablando. A George le resultó muy graciosa la cara que puso cuando le contó en que había consistido su prueba.&lt;br /&gt;Su madre no pudo convencerle para que descansase después de la comida en vez de ira ver a Frat. Tenía ganas de saber cúal era la opinión de su maestro acerca de la decisión del jurado.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6456870033332951499?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6456870033332951499/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6456870033332951499' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6456870033332951499'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6456870033332951499'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2011/05/capitulo-6-la-decision.html' title='Capítulo 6: La decisión'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1825140774025263774</id><published>2009-03-19T11:33:00.000+01:00</published><updated>2009-03-19T12:39:21.989+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 5 (final)</title><content type='html'>Lo que vio ante sus ojos le pareció algo imposible, no podía creer lo que estaba viendo, pero por otra parte, era la ocasión perfecta para vengarse de las bestias que habían asesinado a su padre muchos años atrás. Como ya habréis supuesto, ante él se encontraban varios Drenk armados con sus armas características, unas largas hachas capaz de penetrar en cualquier material.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George desenvainó su espada y se dispuso para la pelea. Por su cabeza pasaron a la vez miles de pensamientos de su infancia, de su madre, de sus amigos, de Frat..........pero sobretodo, de como podía haber sido su infancia con la compañía de su padre, del que tan bien había oído hablar.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Los Drenk se acercaban cada vez más. El cuerpo de George se encontraba completamente en tensión, preparado para cualquier ataque. Las manos juntas asiendo la empuñadura de su espada, la cabeza erguida y las piernas flexionadas.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El primer Drenk se abalanzó sobre él, que a duras penas pudo esquivarlo, de hecho, recibió un pequeño corte en la cadera. Sin embargó reaccionó pronto ante la embestida del segundo, que antes de poder asestarle una estocada mortal, se encontró con el filo de la espada de George clavado en su estómago. Ya solo quedaban dos.&lt;br /&gt;El que primero le había atacado volvió a la carga. George detuvo su ataque y de una patada le mandó al suelo, pero no pudo rematarlo ya que el tercero se le echaba encima. Detuvo su estocada, y tras varios duros ataques, consiguió desarmarle y acabar con su vida. Solo quedaba uno. Ahora todo sería más fácil. Y así fue, ya que en menos de un minuto, el último Drenk acabo en el suelo, perforado por la espada de George, que posteriormente fue envainada de nuevo, llena de sangre. Todo había acabado. Había sido una pelea fácil, sin prácticamente dificultades. Aquellos monstruos habían sido para George como muñecos de entrenamiento, sin embargo estaba seguro de que cuando llegaran las posibles batallas, si es que era admitido, que suponía que sí, los Drenk a los que se enfrentaría no serían tan fáciles de derrotar.&lt;br /&gt;Ahora solo cabía esperar la decisión del jurado. La reja que protegía al jurado fue levantada y volvió a la gran y profunda abertura del techo de la que había salido y la pared corrediza de la que habían salido los Drenk se corrió de nuevo ocultando aquella oscura estancia.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1825140774025263774?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1825140774025263774/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1825140774025263774' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1825140774025263774'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1825140774025263774'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2009/03/capitulo-5-continuacion.html' title='Capítulo 5 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2819010185554773401</id><published>2008-04-19T12:35:00.000+02:00</published><updated>2008-04-19T13:06:39.095+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 5 (continuación)</title><content type='html'>Nada más pasar el gran portón, George quedó totalmente deslumbrado. Se encontraba en una sala cuadrada de grandes dimensiones, abierta a la luz del día, acababa de pasar de una oscuridad total a una claridad completa, por lo que sus ojos tardaron un buen rato en adaptarse a aquella circunstancia. A su derecha, al fondo de la sala, se encontraba una gran mesa rectangular donde un grupo de personas, que hacían al parecer de jurado, esperaban para dar comienzo a aquella prueba que George tanto ansiaba.&lt;br /&gt;-Buenos días, joven - saludó la voz de una persona que seguramente hacía de portavoz.&lt;br /&gt;-Buenos días - respondió George tímidamente. Sus nervios habían aumentado por momentos y apenas era ya capaz de sostenerse en pie, pensó que en cualquier momento se iría al suelo, sin embargo, se mantuvo firme, expectante.&lt;br /&gt;- Has elegido algo que muy pocos habrían elegido - volvió a hablar la misma voz - te enfrentas a algo que podría acarrearte el propio final de tu vida, por lo tanto, tendrás una buena razón, ¿cual es?&lt;br /&gt;Aquella pregunta pilló totalmente desprevenido a George, lo que hizo que respondiera aquello que él menos deseaba responder:&lt;br /&gt;-La venganza por la pérdida de un ser muy querido...mi padre. Pensó que había metido la pata por completo, sin embargo, aquella contestación pareció no sorprender al jurado, que actuó como si aquella hubiera sido una contestación normal. ``Y tan normal´´, pensó George.&lt;br /&gt;-Bien  - volvió a hablar la misma voz - , ya es suficiente. Que comience la prueba.&lt;br /&gt;Acto seguido, como por arte de magia, George pudo comprobar como una reja comenzó a bajar, venida de una gran y profunda abertura del techo, parándose justo antes de llegar al suelo, protegiendo al jurado, como si allí en la sala existiera la presencia de una gran amenaza que pudiera acabar con las vidas de todos los presentes en esa mesa rectangular.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo que George no había visto, es que, justo en la pared situada enfrente de la mesa del grupo de personas que hacía de jurado, lo que había sido una pared, se había convertido en una pared corrediza, que había sido desplazada hacia un lado dejando visible una gran estancia oscura, donde no se podía apreciar nada. Sin embargo, al cabo de unos segundos, unos atronadores rugidos comenzaron a expandirse por toda la sala.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2819010185554773401?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2819010185554773401/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2819010185554773401' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2819010185554773401'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2819010185554773401'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2008/04/captulo-5-continuacin.html' title='Capítulo 5 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7311237004468703512</id><published>2008-02-06T14:46:00.000+01:00</published><updated>2011-05-20T15:25:33.854+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 5 (continuación).</title><content type='html'>Sin embargo, George, no estaba solo. Otro chico de su misma edad esperaba también de pie en frente de dos puertas de madera que había en aquella sala, preparado para cuando llegase su hora. Al cabo de unos minutos las puertas fueron abiertas desde el otro lado por unos soldados con las mismas vestimentas de aquellos dos que le habían cortado el paso a la corte minutos atrás. El chaval caminó hacía delante un tanto inseguro, se podían apreciar perfectamente sus nervios y temores. Estaba prácticamente temblando. Una vez hubo pasado las puertas, estas, volvieron a ser cerrradas, con rapidez, como no queriendo desvelar el secreto que ocultaban.&lt;br /&gt;Aquella vez, George, si que hubo de esperar mucho tiempo a que le llegara su turno, lo que indicaba que las pruebas eran largas, y por lo tanto, duras y peligrosas. Volvió de nuevo a pasársele por la cabeza la duda de si debía abandonar aquella situación, o si debía seguir adelante, arriesgando su vida y la felicidad que su madre había ganado de nuevo tras muchos años de sufrimiento. Al final llegó a la misma conclusión a la que había llegado instantes atrás, y sin dudarlo, avanzó decidido hacia la sala una vez que las puertas se hubieron vuelto a abrir, invitándole a la vez que le advertían.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7311237004468703512?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7311237004468703512/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7311237004468703512' title='10 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7311237004468703512'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7311237004468703512'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2008/02/captulo-5-continuacin.html' title='Capítulo 5 (continuación).'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>10</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8730792740848446514</id><published>2008-01-25T14:53:00.000+01:00</published><updated>2011-05-20T15:22:15.584+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 5 (continuación).</title><content type='html'>Ambos caminaron durante un largo rato por una serie de corredores y pasillos, lo que indicaba que aquella fortaleza o como se quisiera llamar era un edificio gigante, donde perderse era cosa fácil. Tras unos minutos, George y el soldado que le guiaba, Thomas, acabaron desembocando en un pasillo muy largo, aunque demasiado estrecho, tanto, que a George le producía una sensación que jamás él hubiera sabido explicar. Al final del largo pasillo se podía ver una pequeña puerta, como de una especie de piedra falsa, que al parecer daba a una pequeña sala de espera.&lt;br /&gt;-Bueno - le dijo Thomas a George mientras paraba de caminar dejando que este le adelantara - ahí tienes tu sala. Aquí acaba mi camino. Suerte. - Y dándose la vuelta se fue por el mismo lugar por donde él y George habían ido minutos antes.&lt;br /&gt;-Gracias - le dijo George en un tono apenas audible -.&lt;br /&gt;El momento que tanto había esperado estaba ahora más cerca que nunca, y los nervios de George se acrecentaban por momentos, haciéndole casi desear salir corriendo de ese lugar, mandando al garete semanas de esfuerzo y trabajo. Sin embargo, George no estaba dispuesto a tirarlo todo por la borda después de tanto tiempo dedicado, por lo que, sin pensárselo dos veces, caminó decidido hacía la puerta, la que le conduciría a la gloria o a la frustración.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8730792740848446514?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8730792740848446514/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8730792740848446514' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8730792740848446514'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8730792740848446514'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2008/01/captulo-5-continuacin.html' title='Capítulo 5 (continuación).'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1614066605850970375</id><published>2008-01-19T10:40:00.001+01:00</published><updated>2011-09-28T17:38:08.771+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 5: La prueba</title><content type='html'>Aquellos fueron los momentos más intensos de toda su vida. Parecía que cada movimiento que hacía y cada cosa que veía se iban quedando grabadas en su mente, como el que va escribiendo frases y frases en un libro, quedándose hay para siempre. Los segundos se le hacían eternos, y no era capaz de encontrar la fórmula para sacudirse la presión. Al final, tras lo que le habían parecido días, llegó al portón de entrada de la corde de Irud-Daer. Un porton de unos dos metros de altura, que acompañaba a una murallla que rodeaba todo el edificio. También se podía ver una torre de vigilancia al otro lado, sin embargo, en ese momento, se encontraba vacía por cualquier circunstancia. Allí, de pie a cada lado de la puerta, se podía ver a dos soldados, con sus sendas lanzas, serios, dispuestos a cumplir su trabajo a la perfección, el de vigilar las puertas de entrada.Poco a poco, George, se fue acercando a ellos. Cuando tan solo le separaban unos metros, los dos soldados se irguieron aún más de lo que ya estaban y cruzaron sus largas lanzas, formando una cruz e impidiéndole pasar. Tras unos instantes, el soldado de la derecha, de pequeña estatura y un bigote muy gracioso, se le dirigió de forma un tanto brusca:&lt;br /&gt;-¿Deseas algo? - preguntó manteniendo la mirada fija al frente-.&lt;br /&gt;George un tanto impaciente respondió.&lt;br /&gt;-Venía a realizar...``la prueba´´.&lt;br /&gt;-Ya - le dijo el soldado como diciendo``eres un enano con pinta de paleto que no va a conseguir nada en su vida´´. Acto seguido se dirigió a su otro compañero, de edad joven y bastante alto y que a George la pareció más agradable:&lt;br /&gt;-Thomas, acompáñale a la sala, por favor.&lt;br /&gt;El que al parecer se llamaba Thomas asintió, y sin mediar palabra alguna le hizo un gesto a George que indicaba que le siguiera.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1614066605850970375?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1614066605850970375/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1614066605850970375' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1614066605850970375'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1614066605850970375'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2008/01/captulo-5-la-prueba_19.html' title='Capítulo 5: La prueba'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2558187301632360717</id><published>2008-01-19T10:12:00.000+01:00</published><updated>2009-03-19T12:39:57.486+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 4 (final)</title><content type='html'>George tomó aire, y una vez hubo relajado su mente comenzó a hablar:&lt;br /&gt;-Muchas veces te pedía poder entrar en la corte, sin embargo tu decías que no me lo permitirías, pues bien, decidí que si tú no me lo ibas a permitir, debería yo entrenarme por mi cuenta. Al principio no avanzaba apenas, sin embargo, un día, por casualidad, me di cuenta de que había oído hablar de un antiguo ex-capitán de la corte...&lt;br /&gt;George estuvo hablando como una media hora, sin parar, viendo como su madre, por cada palabra que pronunciaba, iba cambiando poco a poco de expresión, de mal en peor. Cuando acabó, su madre se abalanzó sobre él y le abrazó con todas sus fuerzas, mientras lloraba y exclama un sinfín de veces:&lt;br /&gt;-¡Oh, George!&lt;br /&gt;Una vez se hubo calmado el ambiente, George decidió que lo mejor era ponerse a dormir, y esperar al día siguiente para hablar a su madre de ese tema, más a fondo.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al fin, el día de la prueba llegó, y con él, los primeros ataques de nerviosismo e inseguridades. Aquella mañana el tiempo era estupendo, apenas se veía una nube en el firmamento. George no quiso desayunar debido a los nervios que tanto sufría, a pesar de que Frat le había dicho que lo mejor para esos casos era relajarse y olvidar lo que venía. Para cuando George llegó a la casa de Frat, este ya le esperaba, preparado para infundirle sus últimos consejos, puesto que no debía acompañarle, porque su presencia en la corte podría producir un desastre:&lt;br /&gt;-No pienses en lo que debes de hacer-le decía-, tan solo actúa de forma normal, tanto en tu prueba como delante de los generales.&lt;br /&gt;Las palabras apenas ayudaban a George, que conforme pasaba el tiempo se ponía más nervioso. Estuvieron hablando durante unos minutos más sobre lo que podría ser la prueba, hasta que al final, George, tuvo que partir, rumbo a la corte, viendo como al pasar por delante de su casa, su madre le despedía desde la ventana de su habitación. Algún día ella se sentiría orgullosa de tener un hijo guerrero, estaba seguro de que así sería, y se prometió que aquella prueba la haría por su madre, y que la superaría costase lo que costase.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2558187301632360717?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2558187301632360717/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2558187301632360717' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2558187301632360717'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2558187301632360717'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2008/01/captulo-4-continuacin.html' title='Capítulo 4 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6537776793835366708</id><published>2007-11-17T12:30:00.000+01:00</published><updated>2008-12-13T12:05:54.146+01:00</updated><title type='text'>Ilustración 3</title><content type='html'>&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/Rz7TEXbWiMI/AAAAAAAAAAc/uD92H3DkLto/s1600-h/eeeee.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5133772697210620098" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; WIDTH: 244px; CURSOR: hand; HEIGHT: 268px" height="383" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/Rz7TEXbWiMI/AAAAAAAAAAc/uD92H3DkLto/s400/eeeee.jpg" width="351" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A continuación puso sobre la mesa....&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6537776793835366708?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6537776793835366708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6537776793835366708' title='7 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6537776793835366708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6537776793835366708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/11/ilustracin-3.html' title='Ilustración 3'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/Rz7TEXbWiMI/AAAAAAAAAAc/uD92H3DkLto/s72-c/eeeee.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>7</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8339979486495709490</id><published>2007-11-17T11:43:00.000+01:00</published><updated>2007-11-17T12:18:01.859+01:00</updated><title type='text'>Capítulo 4 (continuación)</title><content type='html'>Aquella noche, al llegar a casa, lo primero que hizo &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_0"&gt;George&lt;/span&gt; fue dirigirse silenciosamente a su habitación, teniendo en cuenta que era imprescindible que su madre no le oyera, pues si no podía armarse la gorda. Para ello, dejó sus botas a la entrada, caminando así en calcetines. Sin embargo su madre ya le esperaba en su habitación, tranquila, sentada de brazos cruzados en su cama. Nada más verle se levantó y le comenzó a abordar con preguntas:&lt;br /&gt;-¿Por qué siempre llegas tarde a casa?, ¿por qué casi no comes nada y te marchas siempre rápido de casa?, ¿qué es lo que haces durante el tiempo que estás fuera?.&lt;br /&gt;A &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_1"&gt;George&lt;/span&gt; le había pillado todo desprevenido, jamás hubiera llegado a imaginar aquella complicada situación. Ahora estaba metido en un gran lío, del que veía difícil salir. Debería contarle todo a su madre. ¿Pero y después que?, ¿se vendrían abajo todos sus planes e ilusiones?,¿perdería la esperanza &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_2"&gt;para siempre&lt;/span&gt;?. &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_3"&gt;George&lt;/span&gt; en esos momentos sentía como le temblaban las piernas, como se había quedado paralizado. Al final, haciendo &lt;span class="blsp-spelling-corrected" id="SPELLING_ERROR_4"&gt;ego&lt;/span&gt; de todas esas cosas que tanto &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_5"&gt;Frat&lt;/span&gt; como la vida le habían enseñado respondió:&lt;br /&gt;- Se que quizá no asimiles todo lo que te voy a decir, porque se que para ti será muy fuerte, sin embargo no estoy dispuesto a volverme atrás, mi decisión ya está tomada, así que &lt;span class="blsp-spelling-error" id="SPELLING_ERROR_6"&gt;prepárate&lt;/span&gt;, allá voy:&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8339979486495709490?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8339979486495709490/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8339979486495709490' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8339979486495709490'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8339979486495709490'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/11/captulo-4-continuacin.html' title='Capítulo 4 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4220080909991771476</id><published>2007-10-01T20:42:00.000+02:00</published><updated>2007-10-01T21:10:58.279+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 4 (continuación)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Entre resoplidos y murmullos, George, cogió todos los elementos que se encontraban encima de la mesa, guardándolos en un pequeño saco donde solía llevar una pequeña cantidad de monedas, después, salió de la casa, dejando tras sí un terrible portazo, que hubiera dejado sordo a cualquiera. Podríamos decir que ya se encontraba hasta las narices de tanto aprendizaje, quería pasar ya a la acción, pero cada cosa debe hacerse a su tiempo.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Por otra parte, Frat se lo tomaba con calma, pensando que en el fondo, George era un buen chico. Aquella noche George no quiso cenar, simplemente se dirigió directamente a su habitación, donde se descalzó y se preparó para dormir. Al parecer, además de enfadado, George estaba cansado, pues se durmió antes, incluso, de que anocheciera. &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Los meses pasaron, y con ellos, el enfado y el cansancio de George, que día a día iba encontrando&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;un gustillo cada vez mayor a aprender cosas de la naturaleza, cosas que más adelante, como había dicho Frat, le servirían de gran ayuda. ``Si es que soy un cabezota ´´,  se decía con frecuencia, y se arrepentía de haber actuado de la manera que lo había hecho con Frat.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt; &lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;El día de la prueba estaba cerca, muy cerca, de hecho solo quedaba una semana. George notaba como, conforme los días pasaban, sus nervios se acrecentaban, haciéndole casi desear que ese día no llegara nunca, pero sabía que eso era imposible.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;``Los nervios no son buenos´´, le decía Frat cuando este le contaba lo que le sucedía, ``relájate y deja que esos nervios se destruyan, dando paso a la tranquilidad y a la calma´´.&lt;/div&gt;&lt;div align="justify"&gt;Sin embargo, había un hecho que estaba a punto de suceder y que George ignoraba, que provocaría cambios en el transcurso de esa semana y por qué no, en el de la prueba.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4220080909991771476?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4220080909991771476/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4220080909991771476' title='6 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4220080909991771476'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4220080909991771476'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/10/captulo-4-continuacin.html' title='Capítulo 4 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>6</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-8708768495199466376</id><published>2007-05-30T19:47:00.000+02:00</published><updated>2007-05-30T20:37:42.390+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 4: Minerales y demás.</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;Muy lentamente, los días se iban sucediendo. A George se le hacían una eternidad, pero no tenía más remedio que aguantarse. Deseaba que llegara ya el día de la prueba, un día en el que comprobaría si tras tanto entrenamiento se haría un hueco en la corte, o si todo lo que se había esforzado servía para algo.&lt;br /&gt;Durante esos días, George había mejorado de una manera increíble. Tanto es así, que Frat había decidido por empezar a aprender el manejo del arco, pero sin dejar de lado la espada ni otros aspectos como la resistencia, el equilibrio o uno muy importante: el saber, que había hecho que George empezara ya a hartarse.&lt;br /&gt;- ¡Oh bien, encantador! ¿Pero para que me sirve?&lt;br /&gt;-De que te sirve pelear si no entiendes lo que haces. Tu te crees que luchar es dar mandoblazos a diestro y siniestro, pero no es eso.&lt;br /&gt;-¿Y entonces qué es, eh?&lt;br /&gt;-Luchar es una forma de vida. Mucha gente se gana la vida luchando en exhibiciones, en muchas plazas de muchas ciudades, pero claro, en tu vida has visto mundo.&lt;br /&gt;-Dirás que no he tenido la suerte de ver mundo, si pudiera, yo ya no viviría aquí.&lt;br /&gt;-Bueno, da igual, no pienso pienso entrar ahora en discusiones.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El caso es que tras quejas y protestas, George acabó por saber todo lo que, según Frat, un buen guerrero debía saber. Pero luego llegó el momento de tener que aprender el nombre de algunas plantas o de algunos minerales, y todo lo respecto a ese tema:&lt;br /&gt;-Aquí puedes ver &lt;span &gt;una hoja de frëlin, es una planta del tipo curativa, capaz de curar las heridas más profundas-dijo Frat poniendo sobre la pequeña mesa una pequeña hoja roja. Otras plantas de este tipo son: el tiyun de las montañas, la reswÿa, cercana a árboles altos y la freyä, que suele estar entre rocas medianas- a continuación puso sobre la mesa otras tres plantas, de tamaños y colores variados-. &lt;/span&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-8708768495199466376?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/8708768495199466376/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=8708768495199466376' title='20 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8708768495199466376'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/8708768495199466376'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/05/captulo-4-minerales-y-dems.html' title='Capítulo 4: Minerales y demás.'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>20</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-100261441195873496</id><published>2007-05-19T19:17:00.000+02:00</published><updated>2007-05-19T19:19:42.843+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 (final)</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Creí que te habías olvidado de mí- le dijo George a Frat nada más llegar a la orilla.&lt;br /&gt;-Venga sube, rápido.&lt;br /&gt;Frat seguía igual que por la mañana. Sus contestaciones eran un tanto secantes, como indicando con ellas que no le importaba lo que decía la otra persona.&lt;br /&gt;Una vez George hubo subido a la balsa, Frat empezó a contarle lo que harían esa misma tarde:&lt;br /&gt;-Esta tarde practicaremos el equilibrio. He visto que apenas aguantas en pie cuando recibes un golpe, así que practicaremos este aspecto, pués no creas que a la hora de atacar tus enemigos van a ser críos recién nacidos.&lt;br /&gt;-Ja, ja. Frat, ¿sabes?, eres muy gracioso,-dijo George en tono burlón-por cierto,¿de dónde has sacado esta cosa?&lt;br /&gt;-Esta cosa la tengo desde hace mucho, y por si no lo sabes, que sospecho que no, me ha salvado en más de una ocasión.&lt;br /&gt;-No me...&lt;br /&gt;-Ataca.&lt;br /&gt;-Oye Frat,ya es...&lt;br /&gt;A George no le dio a decir más, puesto que Frat ya había lanzado su primer ataque. A punto estuvo George de caer, pero en el último suspiro consiguió mantener el equilibrio. De nuevo atacó Frat y de nuevo George detuvo el golpe. Poco a poco iba mejorando. La pelea según pasa-&lt;br /&gt;ban los minutos se ibga haciendo más reñida. Al final, la gran experiencia de Frat y su inmenso número de entrenamientos y enfrentamientos le llevaron a la victoria, echando a George al agua.&lt;br /&gt;-Recuerda,- le dijo Frat a George desde la balsa-no puedes vencer a tu oponente con tan solo un tajo de tu espada.&lt;br /&gt;Mientras tanto, George se estremecía de frío en el agua. Ahora estaba más enrrabietado que nunca. Subió rápido a la pequeña embarcació, preparadon para todo. allí le esperaba Frat, con gesto serio.``Nunca ataques co furia´´. George recordó ahora estas palabras, y se dispuso a atacar, pensando que tenía que tener precaución para no volver a caer. Y así lo hizo. Frat, captando lo que George hacía, rio por primera vez en muchas horas.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-100261441195873496?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/100261441195873496/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=100261441195873496' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/100261441195873496'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/100261441195873496'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/05/captulo-3-final.html' title='Capítulo 3 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7970976848199261679</id><published>2007-05-16T19:25:00.000+02:00</published><updated>2007-05-17T00:03:15.461+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 (continuación).</title><content type='html'>&lt;div align="justify"&gt;- Bueno, estuve deambulando por el bosque, sin alejarme mucho claro, y luego fui a darme un baño, hace un calor horribe- dijo George contándole a su madre lo primero que se le pasó por la cabeza.&lt;br /&gt;- Entiendo,- le dijo Mary disimulando, pués sabía que en las palabras de George había algo muy extraño- bueno venga vamos, date prisa.&lt;br /&gt;Durante la comida, un silencio sepulcral reinó en la sala, como si en la casa no habitara nadie, seguramente sería porque el cordero estaba delicioso, pero nunca se puede saber exactamente las razones que hacían ese silencio.&lt;br /&gt;George comió hasta hartarse, y una vez hubo terminado, salió de la casa di-recto al río, bajo la atenta mirada de su madre, que no había perdido detalle de lo que George había hecho desde que había venido para la hora de comer.&lt;br /&gt;                                                        **********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;George, sabiendo que seguramente habría salido tarde de su casa, se dirigió corriendo hacia la cabaña de Frat. Ahora, tras la comida, se sentía fuerte y lleno de energía para nuevos combates, incluso se sentía capaz de vencer a Frat. Poco a poco fue llegando al lugar donde él y Frat habían entrenado por primera vez. Al llegar y ver que Frat no estaba, desenfundó rápido su espada, pués ya sabía lo que había pasado esa mañana, y no estaba dispuesto a llevarse otra sorpresa que le hiciera parecer un principiante sin experiencia. Los segundos fueron pasando, y Frat no aparecía. Su paciencia, finalmente, se agotó. George entonces, enfundando su espada, cogió y se&lt;br /&gt;fue, rumbo a la cabaña de Frat.``Se habrá dormido, seguro que el entre- namiento de esta mañana le ha dejado polvo´´. Pero al llegar y descubrir que la puerta de la choza se encontraba abierta, cambió de parecer. Avanzó unos pasos, y allí sobre la mesa encontró una pequeña nota, escrita segura-mente con tinta, que decía:&lt;span &gt;``en el río&lt;/span&gt;&lt;span style="font-size:85%;"&gt;&lt;span style="font-size:100%;"&gt;´&lt;/span&gt;´.&lt;br /&gt;&lt;/span&gt;                                                           ***********&lt;br /&gt;Frat esperaba impaciente mientras tanto, creyendo ya que George a lo me-&lt;br /&gt;jor había visto que no estaba y se había marchado. Sin embargo, al poco ra-&lt;br /&gt;to George apareció sorprendido por lo que estaba viendo, pués Frat se encontraba subido en una balsa de madera que flotaba sobre la orilla del río, con la espada bajada esperando el comienzo del entrenamiento.&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7970976848199261679?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7970976848199261679/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7970976848199261679' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7970976848199261679'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7970976848199261679'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/05/captulo-3-continuacin_16.html' title='Capítulo 3 (continuación).'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4676829936066976150</id><published>2007-05-12T11:26:00.000+02:00</published><updated>2007-05-16T19:45:27.642+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 ( continuación )</title><content type='html'>-Lección uno: nunca ataques a tu oponente con furia, a no ser que quieras acabar destrozado. Controla tu cuerpo y tu mente hasta que encuentres paz, después ataca, pero siempre, pensando lo que haces.&lt;br /&gt;-¡Me da igual lo que digas, Frat, se que puedo vencerte sin tus enseñanzas!&lt;br /&gt;-Muy bien-dijo Frat en un tono de voz tranquilo-allá tú.&lt;br /&gt;Seguidamente, George, volvió de nuevo a la carga, intentando sorprender a Frat con un ataque fuertísimo, sin pensar lo que hacía. Frat paró su golpe por enésima vez y, tras un rápido movi-&lt;br /&gt;miento volvió a dejar a George desarmado. Esta vez, sin embargo, George no estaba dispuesto a&lt;br /&gt;sentir otra vez el golpe fuerte y seco de la espada de Frat, por lo que, antes de que este pudiera golpearle, se echó veloz a un lado, esquivando el golpe y,de paso, recogiendo su espada, dispues-&lt;br /&gt;to a efectuar cualquier movimiento necesario. Pero Frat no estaba, simplemente parecía haberse esfumado. Sin embargo no era así. George, temiendo lo peor fue poco a poco dándose la vuelta. Frat para entonces ya habia dirigido su espada al cuerpo de George, que golpeado por una tremenda estocada, volvió a caer al suelo.&lt;br /&gt;-Lección dos: no creas que puedes derrotar a tu enemigo con solo un tajo de tu espada. Utiliza la inteligencia, utiliza movimientos que tus contrincantes no esperen, solo así alcanzarás tu meta.&lt;br /&gt;Estaba claro que George tendría que hacer caso a Frat si quería llegar a poder derrotarle, por lo que intentó tranquilizarse. Una vez lo hubo conseguido, George, levantó su espada, preparado&lt;br /&gt;para atacar.&lt;br /&gt;-Por hoy ya es suficiente-le dijo Frat a George enfundando su espada.&lt;br /&gt;-Pero...&lt;br /&gt;-Ya es suficiente. Ahora lávate en el río, está a unos pocos metros de aquí.&lt;br /&gt;Frat, sin decir apenas nada más, tan solo que volviera por la tarde, se dio la vuelta y se dirigió con paso firme a su humilde estancia.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;**********&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;El olor de la comida hacía que a uno se le hiciera la boca agua. Mary, la madre de George, preparaba en la cocina de la casa un sabroso cordero con patatas y lechuga. George, debía estar a punto de llegar para la comida. Y efectivamente, pasados unos segundos, George apareció en la puerta de la cocina saludando a su madre.&lt;br /&gt;-Que bien huele madre-y mientrás decía esto se acercó y le dio un beso.&lt;br /&gt;- Gracias George, anda lávate las manos y sirve la mesa, que vamos a comer ya. Por cierto, ¿dónde has estado hoy?&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4676829936066976150?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4676829936066976150/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4676829936066976150' title='3 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4676829936066976150'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4676829936066976150'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/05/captulo-3-continuacin.html' title='Capítulo 3 ( continuación )'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>3</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-6093007137465707671</id><published>2007-04-27T16:56:00.000+02:00</published><updated>2007-05-02T16:53:28.387+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 ( continuación )</title><content type='html'>Pero George no se movió. Seguía en el suelo, doliéndose de aquel golpe que, además de haberle provocado un dolor tremendo, le había hecho experimentar una sensación asquerosa que había conseguido hacerle expulsar todo lo comido la última vez.&lt;br /&gt;-¡Levántate, he dicho! -volvió a gritar Frat aún más fuerte.&lt;br /&gt;El dolor empezaba ya a disminuir en George, y ahora una valentía que jamás había sentido comenzó a apoderarse de él, pero seguía sin tener fuerzas para ponerse en pie.&lt;br /&gt;-¡Vamos, levántate ya! -le volvió Frat a gritar por tercera vez, con un grito ensordecedor, que hizo retumbar el tímpano de George. -¡Obedece y coge la espada!&lt;br /&gt;Finalmente, el dolor que recorría el cuerpo de George se apagó, como de repente. Entonces George, resurgiendo tras el fuerte golpe recibido, cogió su espada, se levantó del suelo y se dirigió directo a Frat, enfurecido, como alma que lleva el diablo. Sin embargo, Frat, sabiendo por experiencia lo que tenía que hacer, esperó a que George se abalanzara sobre él y , justo cuando la espada de George se iba a incrustar en su fuerte cuerpo, se apartó con el toque tan sencillo que le caracterizaba, haciendo caer a George de morros contra el suelo.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-6093007137465707671?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/6093007137465707671/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=6093007137465707671' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6093007137465707671'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/6093007137465707671'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/pero-george-no-se-movi.html' title='Capítulo 3 ( continuación )'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-1308380995128022018</id><published>2007-04-27T16:51:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T12:05:54.378+01:00</updated><title type='text'>Ilustración 2</title><content type='html'>&lt;div align="left"&gt;George sabía que el verano estaba cerca y, por lo tanto decidió una mañana entrenarse.&lt;a href="http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjIOIcEygUI/AAAAAAAAAAU/uRpsYpIqtKI/s1600-h/D+Juan+2.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058120869628510530" style="DISPLAY: block; MARGIN: 0px auto 10px; WIDTH: 219px; CURSOR: hand; HEIGHT: 255px; TEXT-ALIGN: center" height="400" alt="" src="http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjIOIcEygUI/AAAAAAAAAAU/uRpsYpIqtKI/s400/D+Juan+2.jpg" width="290" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-1308380995128022018?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/1308380995128022018/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=1308380995128022018' title='0 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1308380995128022018'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/1308380995128022018'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/ilustracin-2.html' title='Ilustración 2'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://4.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjIOIcEygUI/AAAAAAAAAAU/uRpsYpIqtKI/s72-c/D+Juan+2.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>0</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7912504046504188708</id><published>2007-04-27T16:48:00.000+02:00</published><updated>2008-12-13T12:05:54.515+01:00</updated><title type='text'>Ilustración 1</title><content type='html'>&lt;a href="http://2.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjINz8EygTI/AAAAAAAAAAM/qiW5pqVtx7A/s1600-h/D+Juan+1.jpg"&gt;&lt;img id="BLOGGER_PHOTO_ID_5058120517441192242" style="FLOAT: left; MARGIN: 0px 10px 10px 0px; CURSOR: hand" alt="" src="http://2.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjINz8EygTI/AAAAAAAAAAM/qiW5pqVtx7A/s400/D+Juan+1.jpg" border="0" /&gt;&lt;/a&gt;&lt;br /&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;"Cuando Johan oyó el sonido de las fuertes pisadas de sus perseguidores decidió ocultarse tras unos arbustos y miró a través de ellos; cuatro eran las horribles bestias que le perseguían".&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div&gt;&lt;/div&gt;&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7912504046504188708?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7912504046504188708/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7912504046504188708' title='8 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7912504046504188708'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7912504046504188708'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/ilustracin-n-1.html' title='Ilustración 1'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><media:thumbnail xmlns:media='http://search.yahoo.com/mrss/' url='http://2.bp.blogspot.com/_uqO0ooih9e4/RjINz8EygTI/AAAAAAAAAAM/qiW5pqVtx7A/s72-c/D+Juan+1.jpg' height='72' width='72'/><thr:total>8</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2742259908722104260</id><published>2007-04-20T10:51:00.000+02:00</published><updated>2007-04-24T18:10:12.002+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3 (continuación)</title><content type='html'>-¿Con que no soy capaz , eh?... - Dijo George en tono desafiante. Acto seguido George atacó a Frat intentando sorprenderle, pero Frat estaba demasiado atento como para que George pudiera cogerlo desprevenido. Una vez hubo desbaratado el golpe, Frat contratacó con una estocada que sorprendió a George haciendo que su espada saliera despedida por los aires. Finalmente, Frat, asestó el mandoblazo final y George cayó al suelo doliéndose de un fuertísimo dolor en el vientre. Sintió como algo le recorría todo el cuerpo y empezó a ponerse pálido, de un color blanco como la nieve. Acto seguido una masa amarilla y líquida fue expulsada de su boca bruscamente, acababa de devolver todo lo que había comido la noche anterior, es decir, lo último que había comido, pues no había desayunado. Creyó que iría en su ayuda o a pedirle disculpas, pero éste seguía allí, frente a él, empuñando su espada, como si nada hubiera pasado.&lt;br /&gt;-¡Levántate!- le gritó Frat- ¡Y coge tu espada!&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2742259908722104260?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2742259908722104260/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2742259908722104260' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2742259908722104260'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2742259908722104260'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/captulo-3-continuacin.html' title='Capítulo 3 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3299566815473349044</id><published>2007-04-13T11:00:00.002+02:00</published><updated>2007-04-20T10:25:51.415+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 3: Primeros entrenamientos</title><content type='html'>-Podías haber avisado-le dijo George sorprendido.&lt;br /&gt;-Calla y defiéndete-dijo Frat en tono serio.&lt;br /&gt;Frat había cambiado con respecto a la noche anterior, su tono de voz y su mirada ahora eran muy distintos y nada amigables. “¿Qué bicho le ha picado hoy?” se preguntó George para sí. Los dos se miraron fijamente sin decir nada hasta que, pasados unos segundos, Frat atacó. George respondió bien ante la primera embestida de Frat, inclinando su espada e impidiendo que la espada de Frat, se le clavara de lleno en el vientre. La pelea iba en serio. A pesar de haber parado perfectamente el ataque de Frat, la inexperiencia le hizo caer quedándose medio arrodillado, pues el primer golpe de Frat había sido muy fuerte. Finalmente, Frat le asestó la estocada final, haciéndole caer del todo, pero, para sorpresa suya, sin ningún rasguño, solo un fuerte dolor en el abdomen, donde Frat le había golpeado.&lt;br /&gt;-¿Por…?- empezó George a preguntar mientras se tocaba en la parte en la que Frat le había golpeado.&lt;br /&gt;-Es una espada de entrenamiento-le dijo Frat interrumpiéndole su pregunta-. Está hecha de "Zertha", un mineral duro que no daña, sin embargo, el cuerpo de una persona.&lt;br /&gt;-Entonces... ¡Podías haber avisado, me creía muerto! -estalló George.&lt;br /&gt;-Mejor así -le dijo Frat-, ahora ya sabes qué es el "Zertha" y para que se utiliza.&lt;br /&gt;-Sin embargo,¿qué pasaría si mi espada alcanzara tu vientre, tu cabeza, o tu espalda?-preguntó George.&lt;br /&gt;-De momento no eres capaz de conseguirlo-le respondió Frat.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3299566815473349044?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3299566815473349044/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3299566815473349044' title='2 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3299566815473349044'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3299566815473349044'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/captulo-3-primeros-entrenamientos.html' title='Capítulo 3: Primeros entrenamientos'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>2</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4446312281779071258</id><published>2007-04-13T11:00:00.001+02:00</published><updated>2007-04-17T12:32:53.038+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 2 (final)</title><content type='html'>-Bueno, creo que aceptaré-dijo Frat sonriendo-, me has caído bien.&lt;br /&gt;-Gracias, muchas gracias-dijo George-, ¿cuándo empezamos?&lt;br /&gt;-Mañana mismo-respondió Frat-, el verano se acerca y el tiempo de preparación es muy justo, por lo que hay que empezar cuanto antes. Empezaremos pronto, por la mañana. Por cierto, ¿tienes espada?-pregun-&lt;br /&gt;tó Frat-.&lt;br /&gt;-Sí. Un poco oxidada, pero servirá.&lt;br /&gt;-Bien, entonces todo solucionado-dijo Frat dando por concluida la conversación.&lt;br /&gt;-Gracias de nuevo-dijo George levantándose de su silla.&lt;br /&gt;-No se merecen-dijo Frat levantándose también.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Finalmente, George, abandonó la pequeña vivienda donde residía Frat y se dirigió al conjunto de arbustos que tan bien escondían la cabaña. Tras atravesarlos, fue directo a su casa, dándose la mayor prisa posible.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Al llegar, abrió la puerta, intentando hacer el menor ruido posible, y subió las escaleras directo a su habitación. Una vez hubo entrado, se tumbó en la cama, recordando todos los momentos que habían provocado que su vida diera de repente un vuelco. Aunque no había dormido en toda la noche, sus nervios por saber que al día siguiente empezaría su entrenamiento preparatorio para las pruebas de entrada en la corte, no le dejaban dormirse ni un minuto. Además ya empezaba a amanecer, y si se dormía, corría el riesgo de no despertarse cuando el sol se descubriera. Poco a poco el cielo fue haciéndose más claro, hasta que el sol, finalmente, iluminó todo el cielo. George para entonces, ya caminaba en dirección a la casa de Frat., pensando cómo sería el primer entrenamiento. Estaba seguro de que con Frat aprendería rápido, llegando a convertirse en un gran guerrero. Tras caminar durante varios minutos, George, encontró la zona por donde se encontraba la cabaña de Frat, según las imágenes con las que se había quedado la noche anterior para no despistarse al día siguiente. Se quedó parado unos segundos dudando entre quedarse allí esperando a Frat, o irse directo a su cabaña. Cuando ya había tomado la segunda opción, una flecha le pasó silbando cerca de su cabeza, estrellándose finalmente en un árbol situado muy cerca de donde él se encontraba. Rápidamente se dio la vuelta y desenvainó su espada, esperando señales del enemigo. Tras unos breves instantes, unos arbustos se movieron y de ellos salió Frat empuñando una bella espada plateada.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4446312281779071258?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4446312281779071258/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4446312281779071258' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4446312281779071258'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4446312281779071258'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/captulo-2-final.html' title='Capítulo 2 (final)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4385827765757264060</id><published>2007-04-13T10:49:00.001+02:00</published><updated>2011-05-23T23:41:59.838+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 2 (continuación)</title><content type='html'>Caminaba con mucho cuidado, intentando hacer el menor ruido posible, sabía que en aquel recóndito lugar los Drenk acechaban buscando su cena. George, sin embargo no les tenía miedo "si me cruzo con alguno de esos monstruos, lo mataré, lo descuartizaré hasta que no quede nada de él". Sabía que si encontraba con alguna de esas bestias, seguramente no sería capaz de resistir, pero la sed de venganza que tanto experimentaba le hacía pensar eso.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;A medida que avanzaba el camino, si es que se le podía llamar camino, se iba cerrando más, el lugar al que tenía pensado llegar estaba cerca, no le cabía la menor duda. Pero había una cosa que le sorprendía; al parecer, según había oído, la cabaña de aquella persona a la que buscaba se encontraba en el interior del bosque, por lo que, ¿cómo era posible que no estuviera derruida si los Drenk habitaban por aquellas zonas?&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Tras unos pasos, George, llegó a el lugar donde el consideraba que estaría la estancia de aquel ex-capitán de la corte. Comenzó a escudriñar cada punto de aquella zona del bosque. Los segundos se sucedían uno tras otro, sin embargo, seguía sin encontrar ninguna señal que le indicara la situación de la cabaña que buscaba `` tiene que estar aquí ´´, se decía, pero nada, ni rastro alguno. Poco a poco sus ánimos se fueron apagando, perdiendo ya toda esperanza. Al final decidió volverse a su casa. Todas sus esperanzas habían sido en vano, todas sus ilusiones habían resultado ser solo un halo de sus sueños, unos sueños que jamás se verían cumplidos. Se maldijo a si mismo una y otra vez por haber pensado que algún día llegaría a vengar a su padre, por haber creído que llegaría a ser una importante persona en la corte de Irud-Daer.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Sin embargo, en el momento en el que se dio la vuelta para regresar a su casa, un suceso que jamás olvidaría, le sucedió. Y es que nada más darse la vuelta, tropezó con una piedra del tamaño de su pie, piedra que antes no había visto por la enorme oscuridad que reinaba en aquel lugar. Cayó dándose un fuerte golpe en las costillas, sin embargo, lo que vio hizo que aparcara aquel dolor para otro rato: allí, por debajo de unos matorrales, había un pequeño sendero apenas visible. Se deslizó por ellos hasta que, a los pocos segundos, descubrió lo que con tanto ahínco había estado buscando.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;La cabaña no era muy grande, pero era el espacio justo para una persona. Se notaba que no había sido construida con mano experta, pues los maderos que formaban la casa estaban situados de forma desordenada y sin sentido, dándole a la pequeña estancia un aire pobre y extraño. El humo salía de una pequeña chimenea situada en la parte posterior del tejado, indicando que la persona que vivía en ella se hallaba todavía despierta.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Poco a poco, George, se fue acercando a la puerta y, tras dudar unos segundos, decidió llamar, golpeando la puerta con un pequeño y sucio candil que colgaba de ella. Esperó pacientemente hasta que la puerta fuera abierta, deseando, no ser mal recibido. Apenas unos segundos después de haber llamado, la puerta se abrió lentamente, y detrás de ella, apareció un hombre de mediana edad empuñando una espada, creyendo que la visita que recibía no era nada amigable. Al ver a George, envainó la espada, guardándola en una deshilachada funda de piel.&lt;br /&gt;- ¿ A qué viene esta visita a estas horas de la noche?- preguntó el señor con cara de pocos amigos. – Además, ¿cómo conoces tú donde se encuentra mi cabaña?&lt;br /&gt;- Verá, - dijo George empezando a explicarle todo lo sucedido – mi nombre es George Harvey, y vivo en una humilde cabaña cercana a este bosque. Tengo dieciséis años y, hace unos días, decidí empezar a practicar con la espada, pues me gustaría entrar en la corte, sin embargo me doy cuenta de que apenas progreso, por eso vine aquí. Esta noche me acordé de que el otro día escuché en el mercado que usted vivía por aquí y decidí ir a buscarle. Le he encontrado de casualidad, su casa está muy bien escondida.&lt;br /&gt;- Ya lo creo que sí. Hasta yo me pierdo en ocasiones, pero… pasa, pasa, te vas a helar ahí fuera.&lt;br /&gt;- Gracias- respondió George agradeciendo la invitación.&lt;br /&gt;Como George suponía, la cabaña no era por dentro gran cosa. Apenas había muebles, solo una pequeña mesa a modo de escritorio, tres sillas pequeñas y una estantería cargada de libros. La cabaña no tenía ni chimenea, por lo que dentro hacía bastante frío. El techo estaba sujetado por unos gordos troncos que hacían de vigas.&lt;br /&gt;-Me llamo Frat Draesly-dijo el capitán sacándole a George de su ensoñación. Como ciertamente escuchaste al parecer, el otro día en el mercado, he sido expulsado del puesto de capitán de la corte. Pero ahora no vamos a hablar de eso. Bueno, vamos a ver, has dicho que te gustaría que yo te entrenara en el manejo de las armas para entrar en la corte.&lt;br /&gt;-Sí, señor. Como le he dicho apenas progreso, por eso necesito su ayuda -dijo George.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4385827765757264060?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4385827765757264060/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4385827765757264060' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4385827765757264060'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4385827765757264060'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/04/captulo-2-continuacin_13.html' title='Capítulo 2 (continuación)'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-4130139112887472042</id><published>2007-03-29T11:43:00.001+02:00</published><updated>2011-06-16T13:06:05.803+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 2, Primeros deseos</title><content type='html'>Pasados los años, George fue creciendo hasta convertirse en un joven de dieciséis años donde sus rasgos exteriores se notaban a simple vista: ojos negros, pelo castaño y no muy largo y fuertes brazos y piernas, fruto del trabajo diario en el bosque. Un trabajo arduo y forzoso.&lt;br /&gt;Su madre ya le había contado más de una vez todo lo que tiempo atrás había sucedido con su padre, cosa que hacía despertar en él una fuerte sed de venganza, más de una vez se había prometido que no descansaría hasta ver cumplida su venganza.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;-Madre, este verano haré las pruebas para entrar en la corte y así vengaré el asesinato de nuestro padre. Me entrenaré día y noche si hace falta para conseguirlo.&lt;br /&gt;Esta era una de las frases que George solía decir a su madre con frecuencia, a lo que esta respondía:&lt;br /&gt;-No George, ya perdí a tu padre hace años y no pienso perderte a ti ahora.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;En la corte de Irud-Daer se permitía entrar en la guardia a aquellos que fueran capaces de superar una prueba que un consejo de miembros de la propia corte decidía a la edad de dieciocho años. Sin embargo había casos en los que la persona entraba a los dieciséis años si al presentarse a esta edad era capaz de superar una prueba que, según se rumoreaba, era mucho más difícil.A estas personas se les asignaba un maestro que les ayudaría a mejorar su técnica todo lo posible. Con el tiempo, los alumnos más cualificados avanzaban puestos en la corte. Otros eran destinados a distintos reinos para llevara cabo su labor. La entrada en la corte suponía la obligación de cambio de residencia por parte de los nuevos alumnos, lo que George estaba seguro que le costaría sin lugar a dudas. Se trataba de un gran paso a dar que le costaría mucho si era admitido. Muy pocos de los presentados a la prueba pasaban por su dificultad, pero George se veía capaz de superarla.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Según pasaban los días, George, sentía más ganas de ver cumplidos sus deseos, además, el verano estaba cerca y, por lo tanto, el día de las pruebas, por lo que no tardo ni un instante en decidir una mañana que debía empezar a entrenarse. George dedicaba gran parte de los días a entrenar, solo parándose a comer o a dormir, algo que empezó a extrañar mucho a su madre, pues George, antes, solía pasar algún tiempo en la casa haciendo la cama u ordenando su habitación, y ahora, sin embargo, ni se hacía la cama, ni ordenaba su habitación, ni hacía un montón de cosas que antes siempre había hecho. Pasados los días, George. iba experimentando algún que otro progreso, sin embargo, eso no sería suficiente para pasar las pruebas. El tiempo seguía pasando y apenas avanzaba, pero, una noche, antes de dormirse una idea se le vino a la cabeza, sabía que a lo mejor no daba resultado pero merecía la pena. Hacía tiempo, acompañando a su madre al mercado, había oído unos rumores acerca de un capitán de la corte que había sido expulsado no se sabe por qué. La gente decía que vivía en solitario en el interior del bosque. Sería una misión arriesgada, pero si quería pasar las pruebas, debería ir el solo al interior del bosque. Así que se levanto de la cama, se vistió y salió de la casa no sin antes coger la espada con la que entrenaba, espada que el mismo había comprado a escondidas de su madre en el mercado. La espada no era nada buena, el acero estaba totalmente oxidado y la empuñadora estaba desgarrada, sin embargo, era lo único que había podido conseguir por cuatro durmians, moneda utilizada en el reino. El camino no era muy largo, pues el bosque no era muy grande, sin embargo, todo estaba lleno de arbustos y ramas que hacían dificultoso el avance.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-4130139112887472042?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/4130139112887472042/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=4130139112887472042' title='4 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4130139112887472042'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/4130139112887472042'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/03/captulo-2-primeros-deseos_29.html' title='Capítulo 2, Primeros deseos'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>4</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-3339544194270816487</id><published>2007-03-29T11:39:00.000+02:00</published><updated>2007-03-29T11:42:57.728+02:00</updated><title type='text'>Continuación capítulo 1</title><content type='html'>Los once guerreros, junto con su capitán, se dirigieron rápidamente a los establos destinados a los guardias de la ciudad, que estaban al principio de ella y, juntos salieron de Irud-Daer lo más rápido que les permitían sus monturas, seguidos de Mary, hacía el lugar donde ella había visto a su marido por última vez.&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary todavía contenía en su interior la esperanza de Johan hubiera conseguido huir o aguantar tras el ataque de los Drenk  y siguiera con vida, sin embargo, todas sus esperanzas se volvieron abajo cuando al llegar vio el cuerpo ensangrentado de su marido tendido en la hierba. Corrió hacía su marido gritando de una mezcla de dolor y rabia y se echó a su cuello mientras lloraba observada por las horrorizadas caras de los soldados. Minutos más tarde Mary y sus acompañantes se dirigieron a la ciudad donde esta recogió a George en el puesto de guardia puesto que antes de marchar con los soldados había decidido dejar a este&lt;br /&gt;a cargo de uno de los soldados por si acaso. George jugueteaba tranquilamente con la empuñadura de la espada del soldado sin que nada a su alrededor le inquietase ni molestara, estaba claro que estaba destinalo a luchar como los grandes guerreros.&lt;br /&gt;Mary le dio las gracias al soldado mientras cogía a George y mientras pensaba "no te perderé como perdí a tu padre, te protegeré de todo aunque tenga que entregar mi vida por ello".&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Días más tarde Mary, de vez en cuando, recordaba los momentos que tanto habían marcado su vida e incluso a veces se echaba a llorar de dolor.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-3339544194270816487?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/3339544194270816487/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=3339544194270816487' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3339544194270816487'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/3339544194270816487'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/03/continuacin-captulo-1.html' title='Continuación capítulo 1'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-2111892657949927847</id><published>2007-03-23T11:19:00.000+01:00</published><updated>2007-04-13T10:59:22.530+02:00</updated><title type='text'>Capítulo 1: Una nueva esperanza</title><content type='html'>Johan Harvey corría entre la espesura del bosque cercano a Irud-Daer con la esperanza de dejar atrás a los Drenk , o como él los llamaba, “malditos murciélagos”, bestias que salían por la noche para realizar su tarea favorita, descuartizar. Nadie sabía nada de ellos, nadie sabía a quién servían, el caso es que muy pocos se atrevían a andar en la noche por los bosques cercanos a Irud-Daer , capital de Uhri-Onal.&lt;br /&gt;Pocos volvían para contar su “aventura” y, los que lo hacían , regresaban con señas que indicaban un ataque de los Drenk (un brazo mutilado, el pecho ensangrentado y otras muchas marcas).&lt;br /&gt;Johan seguía corriendo, sabía que el final estaba cerca, apenas unos metros y, cuando ya se veía el humo de la chimenea de su casa……&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Mary mientras tanto cosía el jersey de su marido, el jersey de lana que utilizaba Johan todas las mañanas para ir por leña, jersey que había tenido que coser varios pares de veces. Esa noche, sin embargo, Johan había salido a por más leña con otro jersey, pues apenas quedaba. La gente del pueblo decía que por las noches los Drenk salían para buscar gente que anduviera en el interior del bosque, pero ni ella ni su marido creían en “esas historias”, según decía Mary. Ella, mientras cosía, sostenía a su hijo George en la&lt;br /&gt;mano derecha, apoyado contra su pecho, a la vez que sujetaba la aguja con su mano izquierda, pues era zurda. George había nacido hacía cuatro meses, un parto que todavía recordaba por lo duro que había sido…&lt;br /&gt;- ¡¡¡¡¡Maryyyyyy!!!!!&lt;br /&gt;No había duda, aquel era el grito de la voz áspera de su marido y esa voz solo podía significar una cosa, peligro.&lt;br /&gt;Dejó todo lo que tenía en la mano excepto, claro está, a George y salió corriendo de la casita de madera.&lt;br /&gt;-¡Rápido coge el caballo, los Drenk!&lt;br /&gt;Mary se apresuró a ir al establo donde desató las riendas del caballo que solían utilizar para el molino de agua. Johan fue el último en subir y, junto con Mary y George, salió al galope. A pesar de ir en un caballo joven y rápido, los Drenk ( hombres con cabeza de minotauro y cuerpo de leopardo y con una velocidad endiablada ) se acercaban cada vez más.&lt;br /&gt;-¡Intentaré detenerles!-gritó Johan.&lt;br /&gt;-¡Nooo, nooo!-gritó Mary gimiendo, intentando agarrarle. Pero ya era demasiado tarde, Johan había saltado del caballo con su daga empuñada nerviosamente.&lt;br /&gt;-¡No te detengas!-le dijo a Mary. -¡He de intentar detenerles, si no lo hiciera nos matarían a todos! Mary asintió llorando desde el caballo y siguió galopando rumbo a Irud-Daer sin dejar de mirar atrás…...&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Cuando Johan oyó el sonido de las fuertes pisadas de sus perseguidores decidió ocultarse tras unos arbustos y miró a través de ellos; cuatro eran las horribles bestias que le perseguían, tanto a él como a Mary y a George (aunque ellos no sabían que él en esos momentos estaba agazapado en unos arbustos).&lt;br /&gt;Esperó temblando entre los arbustos su momento y, cuando vio que el Drenk más adelantado del grupo estaba a punto de pasar por su lado, salió, el Drenk intentó reaccionar, pero ya era demasiado tarde, la daga de Johan se introdujo entre sus costillas provocándole una muerte rápida y segura. Los otros tres llegaron de inmediato dando alaridos de furia. Johan se defendía muy bien pero, un hombre de mediana edad que no se entrena día a día es imposible que derrote a tres Drenk musculosos y fuertemente entrenados para luchar por lo que Johan no tardó mucho en caer al suelo derribado con una espada atravesándole el vientre…….&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;&lt;br /&gt;Lo primer que hizo Mary al llegar a la pequeña ciudad de Irud-Daer fue dirigirse al puesto de guardia desde donde se vigilaba a las personas de la ciudad y a aquellas que salían o entraban.&lt;br /&gt;-¡Rápido!-le dijo a uno de los guardias de alta estatura y de vestimenta especial que se suponía que era el que dirigía todo aquello-¡Los Drenk están atacando a mi marido!&lt;br /&gt;El guardia sin pedir explicaciones se metió en un pequeño cuarto situado a su derecha y, al cabo de unos breves instantes salió con un numeroso grupo de once guerreros.&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-2111892657949927847?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/2111892657949927847/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=2111892657949927847' title='5 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2111892657949927847'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/2111892657949927847'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/03/captulo-1-una-nueva-esperanza.html' title='Capítulo 1: Una nueva esperanza'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>5</thr:total></entry><entry><id>tag:blogger.com,1999:blog-2375347392675615843.post-7155106540772735775</id><published>2007-03-21T13:08:00.000+01:00</published><updated>2007-03-21T13:15:10.329+01:00</updated><title type='text'>Prólogo</title><content type='html'>Esta novela fantástica es fruto de muchos meses de trabajo y tensión en clase (cuando me aburría). Me ha costado alguna bronquilla del profesor de tal y cual asignatura, pero aquí está el fruto. Espero que os guste y que comentéis todo lo que os parezca. El género, fantástico, puede hacer que creáis que es la típica novela de dragones; no es así y espero convenceros semana a semana. Cada lunes aparecerá una nueva entrega (espero cumplir con mi compromiso).&lt;div class="blogger-post-footer"&gt;&lt;img width='1' height='1' src='https://blogger.googleusercontent.com/tracker/2375347392675615843-7155106540772735775?l=georgeharvey-novela.blogspot.com' alt='' /&gt;&lt;/div&gt;</content><link rel='replies' type='application/atom+xml' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/feeds/7155106540772735775/comments/default' title='Enviar comentarios'/><link rel='replies' type='text/html' href='http://www.blogger.com/comment.g?blogID=2375347392675615843&amp;postID=7155106540772735775' title='1 comentarios'/><link rel='edit' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7155106540772735775'/><link rel='self' type='application/atom+xml' href='http://www.blogger.com/feeds/2375347392675615843/posts/default/7155106540772735775'/><link rel='alternate' type='text/html' href='http://georgeharvey-novela.blogspot.com/2007/03/prlogo.html' title='Prólogo'/><author><name>Pablo Gutiérrez Díaz-Güemes</name><uri>http://www.blogger.com/profile/14211303047939689199</uri><email>noreply@blogger.com</email><gd:image rel='http://schemas.google.com/g/2005#thumbnail' width='16' height='16' src='http://img2.blogblog.com/img/b16-rounded.gif'/></author><thr:total>1</thr:total></entry></feed>
